
Una calculadora de apuestas 2026 resuelve en un segundo cuánto se cobra si se acierta: multiplica el importe por la cuota y devuelve el retorno total y la ganancia neta. Falta el otro dato, el margen que la casa retiene en cada cuota. La pantalla no lo muestra. En las cinco casas con licencia de la DGOJ, ese coste medio va de 3,76 € por cada 100 € apostados en Codere a 6,94 € en William Hill, y se paga en cada apuesta, se acierte o no.
Por eso la cifra que devuelve la calculadora cuenta solo media historia. El coste real crece con cada selección añadida a una combinada: con el porcentaje de pago del 94,76 % de bet365, una de cuatro selecciones devuelve apenas el 80,63 %. Ese mismo margen se come parte del bono de bienvenida, y ningún sistema, ni Trixie ni Yankee ni Goliath, llega a compensarlo. Saber cuánto se gana sirve de poco sin saber cuánto cuesta apostar.
Todo el cálculo cabe en una línea: importe por cuota. Con el importe apostado y la cuota decimal como datos, devuelve dos cifras: el retorno total si la apuesta se acierta y la ganancia neta que queda tras descontar lo apostado. Ninguna de las dos dice cuánto se lleva la casa por aceptar la apuesta. Ese dato existe y tiene precio. Según la medición del 28 de agosto de 2026, en las cinco casas con licencia de la DGOJ va de 3,76 € a 6,94 € por cada 100 € apostados, una diferencia que ninguna pantalla de cálculo refleja.
El funcionamiento es idéntico en cualquier herramienta. Una calculadora de apuestas deportivas gratis, una app o una hoja de cálculo piden los mismos dos datos y aplican la misma fórmula: retorno = importe × cuota. Con 20 € a cuota 1,80 salen 36,00 €, y con 5 € a cuota 3,40 salen 17,00 €. Las diferencias entre unas calculadoras y otras se quedan en el diseño, porque la aritmética admite una sola respuesta.
Su utilidad práctica está en comparar cuotas sin perder tiempo. Entre una cuota de 2,05 y otra de 2,10 parece haber poca distancia, pero sobre 50 € apostados supone 2,50 € más de retorno con el mismo acierto. El límite de la herramienta está en que toma la cuota como un dato fijo. La calculadora no puede saber qué parte de esa cuota corresponde al margen de la casa, porque ese margen ya va incluido en el número que el apostante introduce.
La confusión más habitual nace de leer el retorno como si fuera beneficio. El retorno incluye el importe apostado, mientras que la ganancia neta lo descuenta: ganancia = importe × (cuota − 1). A cuota 2,00 la ganancia neta coincide exactamente con lo apostado. Por debajo de esa cuota, el apostante arriesga más de lo que puede ganar. Con 100 € a cuota 1,25, el retorno de 125 € suena bien, pero el beneficio real se queda en 25 €.
Esa asimetría se nota cuando la apuesta falla, porque entonces se pierde el importe completo. A cuota 1,25, un solo fallo de 100 € borra la ganancia de cuatro aciertos de 100 € (4 × 25 € = 100 €). Por eso la cifra relevante para valorar una apuesta es la ganancia neta. El retorno total solo indica cuánto dinero vuelve a la cuenta en caso de acierto.
Un 1X2 de LaLiga, un más de 2,5 goles o un hándicap -1,5 se calculan con la misma multiplicación. El coste aparece en otro dato, el porcentaje de pago, que es la parte de lo apostado que la casa devuelve de media en premios. Este porcentaje se midió el 28 de agosto de 2026 como media de cinco mercados 1X2 de la jornada 3. Codere devuelve el 96,24 % y retiene 3,76 € de cada 100 €, mientras que William Hill devuelve el 93,06 % y retiene 6,94 €. En 100 apuestas de 10 €, eso supone 37,60 € frente a 69,40 €, es decir, 31,80 € más por apostar lo mismo en la casa de margen más alto. Se trata de una media a largo plazo y no de un cargo en cada boleto.
Retorno total: 10 € × 2,10 = 21,00 € si la apuesta se acierta.
Ganancia neta: 10 € × (2,10 − 1) = 11,00 €, es decir, los 21,00 € de retorno menos los 10 € apostados.
Coste medio en Codere: con un porcentaje de pago del 96,24 %, la casa retiene de media el 3,76 % de lo apostado, que son 0,376 € sobre esos 10 €.
Coste medio en William Hill: con un porcentaje de pago del 93,06 %, la casa retiene el 6,94 %, que son 0,694 € por cada apuesta de 10 €, casi el doble que en Codere.
En tenis la fórmula del retorno y de la ganancia funciona exactamente igual, porque la calculadora no distingue entre deportes. El coste, en cambio, no se puede trasladar de un deporte a otro. Las mediciones disponibles se limitan a mercados 1X2 de LaLiga, de modo que no hay porcentaje de pago medido para el tenis en ninguna de las cinco casas. Aplicar los 3,76 € de Codere o los 6,94 € de William Hill a un partido de tenis sería una suposición, no un cálculo.
Se multiplica el importe por la cuota menos uno. Con 20 € a cuota 1,50, la ganancia neta es 20 € × 0,50 = 10,00 €, y el retorno total es de 30,00 €. Si la apuesta falla, el resultado es una pérdida de 20 €, el importe completo, sea cual sea la cuota.

Esa multiplicación da el mismo resultado en cualquier casa, porque una calculadora deportiva de apuestas solo recibe dos datos: el importe y la cuota. Entre operadores cambia la cuota que se ofrece para el mismo partido, y en esa diferencia está el margen. Las cinco casas que siguen tienen licencia de la DGOJ y operan bajo su supervisión, con los límites de depósito que esa supervisión impone. Ninguna funciona sin esa licencia. Su orden sale del porcentaje de pago medio en cinco mercados 1X2 de LaLiga, jornada 3, medido el 28 de agosto de 2026: del 96,24 % de Codere al 93,06 % de William Hill.
Traducido a euros, la casa retiene de media 3,76 € por cada 100 € apostados en Codere, 5,13 € en bwin, 5,24 € en bet365, 6,16 € en Sportium y 6,94 € en William Hill. Sobre 1.000 € apostados, eso son 37,60 € frente a 69,40 €, un 84,6 % más en la casa más cara que en la más barata. Entre bwin y bet365 la distancia se queda en 0,11 puntos porcentuales. Son 11 céntimos por cada 100 €. Ninguna de las calculadoras de apuestas deportivas muestra esta cifra, y aun así es lo único que separa a dos casas cuando el pronóstico es el mismo.
El saldo de la cuenta de juego está en euros y no genera intereses, así que el dinero parado en la casa no rinde nada. Por eso pesan la velocidad de retirada y el mínimo que exige cada operador para retirar: 20 € en Codere, 10 € en bwin y en Sportium, 5 € con tarjeta en bet365 y en William Hill. Licencia, depósito mínimo, plazos de retirada, bono y rasgo distintivo quedan así, en el mismo orden de porcentaje de pago:
| Operador | Licencia | Depósito mínimo | Velocidad de retirada | Bono | Rasgo distintivo |
|---|---|---|---|---|---|
| Codere | DGOJ, licencia general de Apuestas | 1 € con transferencia inmediata; 10 € con el resto | PayPal en hasta 8 h; efectivo en local al instante | 50 % hasta 100 € en apuestas gratis + 50 % hasta 100 € en casino (30x) | Cobro en efectivo en locales Codere, hasta 999,99 €/día |
| bwin | DGOJ, licencia singular ADC | 5 € (1 € con Aircash) | PayPal y Paysafecard en hasta 12 h; tarjeta en 3–5 días | Seguro de primera apuesta hasta 100 € | Victoria Anticipada con dos goles de ventaja |
| bet365 | DGOJ, licencia singular ADC | 5 € | Proceso en 1–4 h; PayPal en 24 h; tarjeta en 1–5 días | 100 % hasta 200 € en créditos de apuesta | Streaming propio y 34 deportes |
| Sportium | DGOJ, licencia singular ADC | 0,01 € con Sportium UNO; 10 € con el resto | Aprobación en 24 h; monederos en máx. 6 h | Doble bono de hasta 100 € + 100 € | Cobro en efectivo en más de 3.000 locales |
| William Hill | DGOJ, licencia singular ADC | 10 € | Monederos en 1 día laborable; transferencia en 3–5 días | Hasta 150 € en apuestas gratis en tres pasos | Combi Aumento de hasta +200 % |
Ninguna casa gana en todas las columnas. Codere retiene menos que nadie, pero la mitad de su oferta de bienvenida se juega en el casino. William Hill anuncia un bono escalonado y retiene casi 7 € de cada 100 €. Solo dos de las cinco permiten cobrar en efectivo en un local físico. bwin y bet365 empatan en la práctica en margen y se diferencian por la mecánica del bono y por los métodos que sirven para retirar.
Detrás de la marca está Codere Online, S.A.U., con sede en Melilla y parte del grupo Codere. Opera con la licencia general de Apuestas 225-11/GA/A86346038/SGR de la DGOJ desde 2012, aunque la marca existe desde 1980. Su porcentaje de pago medio del 96,24 % es el mejor de las cinco casas. El depósito empieza en 1 € con transferencia inmediata y en 10 € con tarjeta, Bizum, PayPal o monederos, y la apuesta simple mínima es de 0,20 €. En los locales Codere se ingresa y se cobra en efectivo al instante, con un tope de 999,99 € al día. Las apps para iOS y Android tienen ambas un 4,4.
Encaja con el apostante que repite mercados 1X2 de fútbol y quiere pagar el menor margen posible. Las condiciones tienen letra pequeña. La retirada mínima es de 20 €, el doble que en bwin o Sportium, y PayPal solo paga a quien depositó con PayPal. Del bono, los 100 € de casino llevan un rollover de 30x en 4 días: 3.000 € apostados, 750 € al día, con las ganancias topadas en 500 €. Las «apuestas gratis» del lado deportivo excluyen carreras de caballos y galgos, que la casa sí ofrece. Para llegar a los 100 € hace falta depositar 200 €. La DGOJ anunció el 25 de noviembre de 2025 una multa de 17.500 € a la casa.
ElectraWorks (Ceuta), S.A., del grupo Entain, tiene la licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida 10-11/ADC/N0461246A/SGR desde el 1 de junio de 2012; la marca nació en 1997. Paga de media el 94,87 %. Su depósito mínimo es de 5 € (1 € con Aircash) y la apuesta mínima, de 0,02 €, la más baja de las cinco. Los usuarios registrados ven partidos en la pestaña Vídeo, y Victoria Anticipada paga el 1X2 cuando el equipo elegido se pone dos goles por delante. Cubre 31 disciplinas, sin carreras de caballos ni de galgos, y sus apps puntúan 4,6 en App Store y 4,4 en Google Play.
La oferta de bienvenida es un «seguro» de primera apuesta: si la apuesta pierde, su importe vuelve como apuesta gratuita, hasta 100 €, y no como dinero retirable. Activarla tiene un coste en comodidad. PayPal, Paysafecard y Aircash no dan acceso a la oferta, y son precisamente los métodos que retiran más rápido, en hasta 12 o 24 horas. Quien deposite con tarjeta para entrar en la promoción espera después de 3 a 5 días laborables para cobrar con tarjeta. Resulta adecuada para apuestas pequeñas de fútbol con vídeo, mucho menos para quien sigue la hípica.
La licencia singular 35-11/ADC/N8262392G/SGR, del 1 de junio de 2012, está a nombre de Hillside (New Media Malta) Plc, sociedad con sede en Malta del grupo bet365, marca fundada en 2000. El porcentaje de pago medio es del 94,76 %, a 11 céntimos por cada 100 € de bwin. Ofrece 34 deportes con carreras de caballos y galgos, eSports que incluyen Valorant y streaming propio con sesión iniciada. Las solicitudes de retirada se procesan en 1–4 horas; PayPal paga en 24 horas y la tarjeta en 1–5 días laborables. El depósito mínimo es de 5 € y la apuesta mínima parte de 0,10 €, según la cuota de la selección.
Los 200 € en créditos de apuesta exigen depositar 200 € y apostarlos a cuota 1,50 o superior, y la oferta se solicita en los 30 días siguientes al registro. Esos créditos caducan a los 7 días y de ellos solo se retiran las ganancias, nunca el crédito. Los pagos tienen sus propios límites. Bizum, Google Pay y Skrill 1-Tap solo sirven para depositar, así que el dinero que entra por Bizum sale por tarjeta, PayPal o transferencia. Tampoco hay atención telefónica ni opción de ingresar o cobrar en efectivo.
Sportium Apuestas Digital, S.A.U., con sede en Ceuta y parte del grupo CIRSA, tiene la licencia singular 27-11/ADC/A65640252/SGR. La marca existe desde 2007 y acepta apuestas online desde 2013. Su porcentaje de pago medio del 93,84 % equivale a 6,16 € retenidos por cada 100 €. El depósito mínimo es de 0,01 € con Sportium UNO y de 10 € con el resto de métodos. Curiosamente, la apuesta mínima es más baja en combinadas (0,25 €) que en simples (0,50 €), justo donde el margen se acumula selección a selección. Se cobra en efectivo en más de 3.000 locales, y la aprobación de retiradas tarda 24 horas, con PayPal, Skrill y Neteller pagando en un máximo de 6 horas y un tope de 3 retiradas y 15.000 € al día.
El doble bono suma dos apuestas gratis de hasta 100 € cada una, con requisito de apostar cada depósito una vez a cuota 1,50 o más y un plazo de 30 días. Esas apuestas gratis solo pagan la ganancia y admiten como máximo cuota 5,00. El vídeo de SportiumTV llegaba el 10 de septiembre de 2026 a 32 de 80 eventos en directo, el 40 %. Los inconvenientes son operativos. Para usar el chat hay que iniciar sesión, y cierra de 24:00 a 10:00, diez horas de cada 24. La documentación se envía por correo y retrasa la primera retirada, y la app tiene un 2,5 en Google Play frente al 4,2 de App Store.
WHG Ceuta, S.A., antes WHG Spain PLC, del grupo William Hill, opera con la licencia singular 44-11/ADC/N0440809B/SGR, vigente hasta el 1 de junio de 2027. La marca data de 1934 y tiene licencia de la DGOJ desde 2012. Con un 93,06 % de porcentaje de pago medio, retiene 6,94 € por cada 100 €, la cifra más alta de las cinco. Cubre 30 disciplinas, con carreras de caballos bajo licencia hípica desde 2015. Su rasgo propio es Combi Aumento, de hasta +200 % en combinadas de fútbol de dos o más selecciones a cuota 1,20 o superior, disponible incluso en directo. PayPal, Skrill y Neteller pagan en 1 día laborable y la tarjeta en 1–3 días hábiles.
Los «hasta 150 €» se reparten en tres pasos: el 25 % hasta 25 €, el 50 % hasta 50 € y el 100 % hasta 75 €. Con los importes de 10 €, 25 € y 50 € que fija cada paso, esos porcentajes dan 2,50 €, 12,50 € y 50,00 €, es decir, 65 € de los 150 € anunciados. El tope completo exige depósitos de 100 €, 100 € y 75 €. Combi Aumento empuja hacia las combinadas, donde una doble con este margen devuelve de media el 86,60 % antes de cualquier aumento. Las condiciones de Crear #MiApuesta Extra fijan un máximo del 25 %, frente al 50 % anunciado. No admite Bizum, y la transferencia pide 30 € y tarda 3–5 días hábiles.
Los porcentajes de pago que separan a Codere de William Hill no salen de ningún dato reservado a la casa. Se obtienen con las cuotas publicadas y una división, la misma que hace cualquier calculadora de cuotas de apuestas cuando convierte un precio en probabilidad. Esa herramienta suele detenerse en el primer paso: muestra la probabilidad de cada resultado por separado y nunca las suma. Es en la suma donde aparece lo que la casa se queda, porque tres resultados que agotan todas las posibilidades de un partido deberían cubrir exactamente el 100 %. No lo hacen.
La probabilidad implícita es la que declara la propia cuota: 1 dividido entre la cuota. Una cuota de 2,10 equivale al 47,62 %, ya que quien la acepta arriesga 1 € para recibir 2,10 €, y esa operación solo queda en tablas si el acierto llega 47,62 veces de cada 100. Con el empate a 3,40 la cifra baja al 29,41 %, y la victoria visitante a 3,60 se queda en el 27,78 %. Cualquier calculadora de probabilidades de apuestas hace exactamente esto, de modo que su resultado no es una predicción sobre el partido. Es el precio traducido a porcentaje, con el margen ya dentro.
Sumados, los tres porcentajes dan 104,81 %. Ese exceso de 4,81 puntos porcentuales sobre el 100 % es el margen de la casa en su forma bruta, lo que en la jerga anglosajona se llama overround. De ahí sale el porcentaje de pago: 1 dividido entre la suma de las inversas de las cuotas, que en este 1X2 de 2,10, 3,40 y 3,60 da el 95,41 %. Traducido a dinero, de cada 100 € repartidos entre los tres resultados en proporción a sus probabilidades vuelven 95,41 € pase lo que pase, y la casa retiene 4,59 €. La distancia entre 4,81 y 4,59 no es un error de cálculo: la primera cifra se mide sobre las probabilidades, la segunda sobre lo apostado.
Medido así, el 95,41 % del ejemplo quedaría entre el 96,24 % de Codere y el 94,87 % de bwin, las dos primeras casas en la media de cinco mercados 1X2 de LaLiga tomados el 28 de agosto de 2026. William Hill cierra esa misma medición con un 93,06 %, que equivale a retener 6,94 € de cada 100 €, frente a los 3,76 € de Codere. Si solo multiplica importe por cuota, la calculadora no distingue entre ambas: con la misma cuota en pantalla devuelve el mismo retorno. Lo que separa a una casa de otra está en las cuotas de los resultados que el apostante no ha elegido, y únicamente al sumarlas se ve.
Si el margen se reparte en proporción a cada probabilidad —supuesto habitual, no una regla que la casa publique—, basta multiplicar cada cuota por 1,0481 para obtener la cuota sin margen: 2,20 para el local, 3,56 para el empate y 3,77 para el visitante. Apostar al local a 2,10 tiene sentido únicamente si la estimación propia de su probabilidad supera el 47,62 %, no el 45,43 % que queda tras retirar el margen. Con una probabilidad real del 45,43 %, cada 10 € a 2,10 pierden de media 0,46 €. Es el mismo 4,59 % del porcentaje de pago, ahora aplicado a una sola apuesta.

Lo que pierde una apuesta simple no desaparece al combinarla: se multiplica. Al calcular una combinada, las cuotas se multiplican entre sí y el retorno crece deprisa, pero el porcentaje de pago obedece a la misma operación. Si cada selección devuelve de media p, la combinada de n selecciones devuelve pⁿ. Esa potencia no figura en ningún boleto. Para verla basta suponer que cada partido lleva el margen medio de la casa y que los resultados son independientes, algo razonable cuando las selecciones pertenecen a encuentros distintos.
En bet365, con el 94,76 % medido, la simple retiene 5,24 € de cada 100 € apostados. La doble baja al 89,79 %, la triple al 85,09 % y la cuádruple al 80,63 %. De cada 100 € jugados en combinadas de cuatro partidos, la casa se queda de media 19,37 €, casi cuatro veces lo que cuesta la simple. El margen no se suma. Se eleva a la potencia del número de selecciones, y por eso cada partido añadido pesa más que el anterior.
La distancia entre operadores se agranda por el mismo mecanismo. Codere, con el 96,24 %, devuelve el 85,79 % en una cuádruple; William Hill, con el 93,06 %, se queda en el 75,00 %, lo que significa retener 25,00 € de cada 100 €. Una diferencia de 3,18 puntos porcentuales en la simple se convierte en 10,79 en la combinada de cuatro. William Hill ofrece el Combi Aumento, de hasta +200 % en combinadas de fútbol de dos o más selecciones a cuota 1,20 o más. Ese «hasta» marca un techo, no lo que paga cada boleto, y las condiciones de otra promoción de la misma casa, Crear #MiApuesta Extra, fijan un máximo del 25 % frente al 50 % anunciado. Solo el reglamento concreto de la mejora dice cuánto margen devuelve.
Un sistema reparte las mismas selecciones en todas las combinadas posibles de un tamaño dado, y cada una funciona como apuesta independiente con su propio importe. Ahí reside el atractivo de las llamadas apuestas con fallo: si un partido sale mal, las líneas que no lo incluyen siguen vivas. El precio llega por dos vías. El importe total se multiplica por el número de líneas, y cada línea arrastra el porcentaje de pago que corresponde a su tamaño. El desglose de una calculadora de apuestas de sistema indica qué líneas cobran con cada número de aciertos, aunque rara vez muestra el coste medio del conjunto.
Ese coste sale de ponderar cada línea. En un Yankee con las cifras de bet365, las seis dobles devuelven de media el 89,79 %, las cuatro triples el 85,09 % y la cuádruple el 80,63 %. El boleto de 11 € vuelve, de media, convertido en 9,60 €: un porcentaje de pago del 87,25 % y 1,40 € retenidos. Resulta más barato que la cuádruple sola, porque la mayor parte del dinero va a dobles. Once simples del mismo importe, en cambio, dejarían a la casa 0,58 €.
El Trixie expone mejor que ningún otro la letra pequeña del «con fallo». Son cuatro apuestas sobre tres selecciones: tres dobles y una triple. Dos aciertos solo cobran una doble, mientras las otras dos dobles y la triple se pierden. A 1 € por línea y con cuotas de 2,10 en los tres partidos, esa doble devuelve 4,41 € sobre 4 € apostados, apenas 0,41 € de beneficio. Si las cuotas son de 1,80, devuelve 3,24 € y el boleto pierde 0,76 € pese a haber acertado dos de tres. La doble superviviente cubre el desembolso únicamente cuando el producto de sus cuotas supera 4,00.
Los tres sistemas más extendidos siguen la misma lógica y solo cambia la escala. Cada fila recoge cuántas selecciones exige el sistema, cuántas apuestas genera, cómo se reparten por tamaño y cuánto cuesta el boleto completo a 1 € por línea.
| Sistema | Selecciones | Apuestas | Composición | Importe total a 1 € por apuesta |
|---|---|---|---|---|
| Trixie | 3 | 4 | 3 dobles y 1 triple | 4 € |
| Yankee | 4 | 11 | 6 dobles, 4 triples y 1 cuádruple | 11 € |
| Goliath | 8 | 247 | 28 dobles, 56 triples, 70 cuádruples, 56 quíntuples, 28 séxtuples, 8 séptuples y 1 óctuple | 247 € |
Del Yankee al Goliath se pasa de 11 a 247 apuestas, y con el salto cambia el reparto del dinero: 163 de esas 247 líneas son cuádruples o mayores. Aplicando el 94,76 % de bet365 a cada selección, el porcentaje de pago medio del Goliath cae al 80,34 %, prácticamente el de una cuádruple. De 247 € apostados vuelven de media 198,43 €. Los 48,57 € restantes se quedan en la casa.
Cuántos aciertos recuperan lo apostado depende de las cuotas. Si las ocho selecciones están a 2,00, cinco aciertos devuelven 232 € y el boleto sigue en pérdidas; hacen falta seis, que pagan 716 €. A cuota 1,50 en todas, seis aciertos devuelven 234,14 € y el umbral sube a siete, con 598,85 €. El sistema admite fallos, pero cada fallo tolerado se paga en importe total, y a cuotas bajas tolera muy pocos.
Un sistema promete tolerar fallos; una apuesta segura promete cobrar pase lo que pase. Para comprobar si existe, la calculadora de apuestas seguras suma el inverso de la cuota de cada resultado posible, tomando cada cuota de una casa distinta. Dentro de una sola casa esa suma supera 1: el pago medio de las cinco con licencia va del 93,06 % al 96,24 %. Solo al cruzar cuotas de operadores diferentes puede quedar por debajo, y únicamente entonces hay apuesta segura. Con una suma de 1,00 exacta el resultado es cero: se mueve dinero para no ganar nada.
Basta un mercado de dos resultados, con 2,10 en una casa y 2,05 en otra. Los inversos son 0,4762 y 0,4878, que suman 0,9640, y el pago combinado es 1/0,9640, es decir, el 103,73 %. Repartidos 100 € en proporción a esos inversos, van 49,40 € a la cuota 2,10 y 50,60 € a la 2,05, y cualquiera de los dos resultados devuelve en torno a 103,73 €. El beneficio es un 3,73 % antes de comisiones. No es poco. Tampoco es una renta: hacen falta 100 € inmovilizados para ganar 3,73 €, y la cifra solo se sostiene si ambas apuestas entran a esas cuotas.
Esa última condición es justo la que la pantalla no garantiza. Entre la primera apuesta y la segunda la cuota puede moverse: si la de 2,05 baja a 2,00, la suma pasa a 0,9762 y el colchón se reduce al 2,44 %, y a 1,90 la operación ya pierde dinero. Peor todavía es que una de las dos no llegue a aceptarse. El apostante queda entonces con una simple abierta, expuesta al margen completo de la casa y sin la otra mitad que la justificaba. Las apuestas cruzadas se ganan en décimas y se pierden en un solo paso mal sincronizado.
En un exchange se puede apostar en contra de un resultado, y eso permite cubrir cualquier apuesta hecha en una casa. Hay una sola regla. Solo queda beneficio si la cuota a favor supera a la cuota en contra. Con 10 € a 3,50 en la casa y la cobertura a 3,60 en el exchange, la calculadora de apuestas de cobertura iguala el resultado con 10 × 3,50 / 3,60 = 9,72 € en contra, lo que obliga a responder por 25,28 € si el resultado se da. Si gana, la casa paga 25 € de ganancia y el exchange se lleva 25,28 €; si pierde, se van los 10 € y se cobran 9,72 €. El saldo queda en −0,28 € en ambos casos.
La comisión entra después y no es simétrica. Betfair Exchange cobra el 5 % de la ganancia neta de cada mercado, un porcentaje que los Puntos Betfair permiten reducir, y nada cuando el mercado cierra en pérdidas. Aplicada a esas mismas cuotas, rompe el equilibrio: si el resultado se da, el exchange pierde y no cobra, y el saldo se queda en −0,28 €; si no se da, los 9,72 € ganados pagan 0,49 € y el saldo baja a −0,76 €. Una cobertura que parecía igualada deja de serlo en cuanto se resta la comisión.
Bien planteada, la calculadora de comisión corrige el reparto dividiendo por la cuota en contra menos la comisión: 35 / 3,55 da 9,86 € en contra, y la pérdida se iguala en −0,63 € en ambos resultados. Idéntico ajuste rebaja la apuesta segura. Si la pata de 2,05 se coloca a favor en el exchange, la comisión deja su cuota efectiva en 1,9975, la suma inversa sube a 0,9768 y el pago combinado cae al 102,37 %. Más de un tercio del beneficio se va en comisión: de 3,73 € a 2,37 € por cada 100 €.
La suma tiene que cubrir todos los resultados del mercado. En un 1X2 eso significa tres inversos, no dos: dejar fuera el empate convierte la operación en una apuesta corriente. Si la suma de los tres, con la mejor cuota de cada uno, queda por debajo de 1 después de descontar comisiones, hay beneficio.
Fuera de las apuestas seguras, el bono de bienvenida es el único sitio donde la aritmética parece ponerse del lado del apostante. Lo parece más de lo que lo está. Si la calculadora de bonos se limita a sumar el depósito y el importe prometido, devuelve una cifra que ninguna de las cinco casas paga en efectivo. El bono llega como apuesta gratis o crédito, exige apostar antes dinero propio y, si se acierta con él, abona la ganancia sin el importe. Cada una de esas condiciones resta, y las tres se miden con el mismo porcentaje de pago que sirve para leer cualquier cuota.
Que estas ofertas existan tiene una explicación jurídica. La sentencia 527/2024 del Tribunal Supremo, de 2 de abril de 2024, anuló las restricciones a la publicidad del juego por falta de rango legal, no por considerarlas desproporcionadas. Desde entonces, los bonos de captación son legales para las casas con licencia. El fallo resolvió una cuestión de forma y no dijo nada a favor del contenido de las ofertas. Para quien las recibe, el efecto práctico es que las cinco casas supervisadas por la DGOJ compiten con ellas, y su valor hay que calcularlo, porque no viene escrito en el anuncio.
El bono de bet365 se deja calcular con números redondos. Un depósito de 100 € apostado a cuota 1,50 o más se convierte en 100 € de créditos de apuesta, la mitad del «hasta 200 €» del anuncio. Suponiendo que esos créditos se juegan a cuota 2,00, un acierto paga 100 € y no 200 €, porque el crédito no se devuelve. Según el 94,76 % de pago medio de la casa, la probabilidad de acertar a esa cuota es del 47,38 %, de modo que los créditos valen de media 47,38 €. La apuesta calificante cuesta otros 5,24 €, que es el margen retenido sobre esos 100 €. Quedan 42,14 € netos.
Sportium anuncia un doble bono con un tope conjunto de 200 €, y para alcanzarlo pide dos depósitos de 100 €, cada uno apostado una vez a cuota 1,50 o más en un plazo de 30 días. A cuota 2,00 y con su 93,84 % de pago, cada apuesta gratis de 100 € vale 46,92 €, y el par, 93,84 €. Los 200 € apostados para desbloquearlas pierden de media 12,32 €. El resultado neto es de 81,52 €, casi el doble que en bet365, aunque con el doble de dinero depositado. Por euro ingresado, la oferta de bet365 rinde algo más: 0,42 € frente a 0,41 €.
Hay un detalle de la apuesta gratis que juega a favor del apostante. Como lo único que se pierde es el importe, ese importe pesa menos cuanto más alta es la cuota: a 5,00, la máxima que admite Sportium, la misma apuesta gratis de 100 € valdría 75,07 € con el mismo porcentaje de pago. El precio es la frecuencia, porque a esa cuota se acierta solo el 18,77 % de las veces. Sobre muchas apuestas el valor esperado sube; en una sola, lo más probable es no cobrar nada.
Las otras tres ofertas esconden el coste en otro sitio. El seguro de primera apuesta de bwin solo paga si se pierde: con 100 € a cuota 2,00 y un 94,87 % de pago, eso ocurre el 52,57 % de las veces, y la apuesta gratuita recibida vale 47,44 €. Descontado el coste de la apuesta inicial, el valor esperado del seguro se queda en unos 19,80 €. Ni siquiera eso llega si el depósito se hizo con PayPal, Paysafecard o Aircash, métodos que no activan la oferta.
En Codere, las apuestas gratis son el 50 % del primer depósito, así que el tope de 100 € exige ingresar 200 € y apostar la mitad a cuota 2,00. La otra mitad del paquete ni siquiera es de apuestas deportivas: son 100 € de bono de casino con rollover x30 en 4 días, es decir, 3.000 € jugados en casino en ese plazo para liberar un bono cuyas ganancias tienen tope de 500 €. William Hill, por su parte, reparte sus 150 € en tres tramos al 25 %, al 50 % y al 100 %, con apuestas calificantes a cuota 2,00. Llenar los topes de 25 €, 50 € y 75 € exige 100 €, 100 € y 75 €: un total de 275 € depositados y apostados.
Comparar topes entre casas sirve de poco, porque cada oferta mide el bono de una forma distinta y la letra pequeña cambia de lugar en cada caso. Lo que permite compararlas es poner juntos el tipo de bono, el tope, el requisito para desbloquearlo y la restricción que más recorta su valor, en el mismo orden de porcentaje de pago de las casas.
| Operador | Tipo de bono | Tope | Requisito de apuesta y cuota mínima | Restricción principal |
|---|---|---|---|---|
| Codere | Apuestas gratis más bono de casino | 100 € en apuestas gratis y 100 € de casino | Apostar el 50 % del depósito a cuota 2,00; casino x30 en 4 días | La mitad es bono de casino; apuestas gratis sin carreras de caballos ni galgos |
| bwin | Seguro de primera apuesta | 100 € en apuesta gratuita | Primera apuesta desde 1 € en 30 días; depósito desde 5 € | Solo si se pierde; PayPal, Paysafecard y Aircash no activan la oferta |
| bet365 | Créditos de apuesta | 200 € | Apostar el depósito a cuota 1,50 o más; solicitarlo en 30 días | Caducan a los 7 días; solo se retiran las ganancias |
| Sportium | Doble apuesta gratis | 100 € + 100 € | Cada depósito una vez a cuota 1,50 o más; 30 días | Solo paga la ganancia; cuota máxima 5,00 |
| William Hill | Apuestas gratis en tres pasos | 150 € | Depositar y apostar a cuota 2,00 | Topes de 25 €, 50 € y 75 € por tramo; no admite Bizum |
La columna de la derecha es la que no aparece en el anuncio, y es la que decide. Codere coloca la mitad de su oferta fuera de las apuestas deportivas, bwin la condiciona al método de pago, bet365 y Sportium la devuelven sin el importe apostado y William Hill la escalona hasta pedir 275 €. Con la cuota supuesta de 2,00, ninguno de los bonos calculados llega a la mitad de la cifra anunciada, y el que más vale en euros, el de Sportium, pide el doble de depósito que el de bet365. Un bono que empuja a ingresar más de lo previsto ha cumplido su función de captación antes de pagar nada.
Para una apuesta gratis que solo paga la ganancia, el valor esperado es el importe multiplicado por (cuota − 1)/cuota y por el porcentaje de pago de la casa; a ese resultado se resta lo que pierde de media el dinero apostado para desbloquearla. A cuota 2,00 nunca llega a la mitad del importe anunciado.

La calculadora de stake para apuestas reparte el bankroll en porcentajes y devuelve, selección a selección, el importe que conviene poner. Fuera de sus casillas queda el techo legal. El artículo 36 del Real Decreto 1614/2011 limita los depósitos a 600 € diarios, 1.500 € semanales y 3.000 € mensuales en cada casa, y la normativa no admite el juego a crédito ni las apuestas sobre eventos de menores. Dentro de esas cifras empieza cualquier plan de gestión del dinero. Ninguna fórmula las mueve.
Por abajo, la cifra la pone cada operador, y la distancia entre unos y otros es grande. Sportium acepta depósitos desde 0,01 € con Sportium UNO y desde 10 € con el resto de métodos; Codere, desde 1 € por transferencia inmediata y 10 € con tarjeta, Bizum o PayPal. Tanto bwin como bet365 piden 5 €, con 1 € en bwin si se usa Aircash, y William Hill sube a 10 €. Con el importe por apuesta ocurre algo parecido: bwin admite 0,02 €, bet365 parte de 0,10 € con un mínimo que varía según la cuota, Codere exige 0,20 € en simples y 1 € en combinadas, y Sportium 0,50 € y 0,25 € respectivamente. Un método de apuesta mínima tiene espacio de sobra para fraccionar; el techo, en cambio, es idéntico en las cinco.
Ese mismo techo fija la factura máxima del mes. Si los 3.000 € que admite una sola casa se apuestan una vez, el coste medio a los porcentajes de pago medidos el 28 de agosto de 2026 es de 112,80 € en Codere, que retiene el 3,76 %, y de 208,20 € en William Hill, con el 6,94 %. Al volver a rodar el saldo, la cuenta se repite sobre lo apostado. El criterio de Kelly, o cualquier otra calculadora de método, decide cómo se reparte el dinero entre apuestas; el porcentaje que se queda la casa no figura entre sus variables y no cambia con el tamaño del importe.
La cifra por casa tiene una grieta evidente. Con cuenta abierta en cinco operadores, el mismo jugador puede ingresar hasta 3.000 € al día, 7.500 € a la semana y 15.000 € al mes sin rozar ningún límite individual. Eso es lo que corrige el Real Decreto 520/2026, que incorpora el artículo 36 bis y el anexo III: un límite conjunto, común a todas las casas, de 700 € diarios, 1.750 € semanales y 3.300 € cada cuatro semanas. Entra en vigor el 25 de marzo de 2027 y no rige antes de esa fecha, de modo que hasta entonces solo cuentan los topes de cada operador.
| Límite | Periodo | Importe | Con cuenta en cinco casas | Vigencia | Norma |
|---|---|---|---|---|---|
| Por casa | Día | 600 € | 3.000 € | Vigente | Art. 36 RD 1614/2011 |
| Por casa | Semana | 1.500 € | 7.500 € | Vigente | Art. 36 RD 1614/2011 |
| Por casa | Mes | 3.000 € | 15.000 € | Vigente | Art. 36 RD 1614/2011 |
| Conjunto | Día (06:00–06:00) | 700 € | 700 € | Desde 25/03/2027 | Art. 36 bis y anexo III (RD 520/2026) |
| Conjunto | Semana (martes a martes) | 1.750 € | 1.750 € | Desde 25/03/2027 | Art. 36 bis y anexo III (RD 520/2026) |
| Conjunto | Cuatro semanas | 3.300 € | 3.300 € | Desde 25/03/2027 | Art. 36 bis y anexo III (RD 520/2026) |
Para quien juega en una sola casa, el límite conjunto apenas añade freno, porque los tres topes del operador quedan por debajo de los comunes. El corte llega al repartir entre cuentas. Siete días a 700 € suman 4.900 €, casi el triple de los 1.750 € semanales, y cuatro semanas a 1.750 € dan 7.000 €, más del doble de 3.300 €. Manda, por tanto, el periodo largo: 117,86 € de media por día y un máximo agregado que no llega a la cuarta parte de los 15.000 € que hoy admiten cinco cuentas.
Detrás del límite conjunto no hay marca comercial ni operador: lo gestiona la DGOJ. La casa consulta el saldo disponible antes de cada depósito y, si el ingreso supera el tope, está obligada a rechazarlo e informar al jugador. Convive con los límites propios de cada operador, así que un depósito tiene que caber en ambos a la vez. Los periodos son fijos: el día va de 06:00 a 06:00 y la semana, de martes a martes, con la primera el martes 30 de marzo de 2027, cinco días después de la entrada en vigor. Dos ingresos hechos a las 05:59 y a las 06:01 caen, por eso, en días distintos.
Las reglas para mover un límite no son simétricas. Bajarlo surte efecto inmediato. Para subirlo hace falta una petición expresa, superar las pruebas de juego seguro y haber pasado tres meses sin conductas de riesgo; la subida se aplica en tres días como máximo y no admite otra en los tres meses siguientes. Quien ajusta su importe por apuesta con una calculadora y descubre que necesita más saldo tiene, en el mejor de los casos, un trimestre de espera entre ampliaciones. Lo que la norma agiliza es el freno, no el acelerador.
Cada casa con licencia aplica hoy por separado 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes. Desde el 25 de marzo de 2027, el depósito debe caber también en el tope conjunto de la DGOJ, que suma lo ingresado en todas las cuentas del jugador.
Los límites deciden cuánto entra en la cuenta de juego; Hacienda decide cuánto de lo que sale se queda el jugador. Ninguna calculadora de impuestos de apuestas resta nada en el momento del cobro, porque no hay nada que restar: la casa paga el 20 % de sus ingresos netos como tributo propio y el premio llega a la cuenta sin retención. Quien acierta una combinada ve el importe completo. Esa limpieza engaña. La factura no desaparece, se aplaza hasta la declaración del año siguiente, y para entonces ese dinero puede llevar meses circulando por otras apuestas.
Lo que tributa no es cada premio por separado, sino la ganancia neta del año, que se integra en la base general del IRPF junto al salario y el resto de rentas. Las pérdidas entran en la cuenta con un techo: solo restan hasta el importe de las ganancias del mismo ejercicio. Un año malo no rebaja la nómina ni ningún otro ingreso. Con un tipo supuesto del 19 %, una ganancia neta de 150 € deja una cuota de 28,50 €.
En un año supuesto, las apuestas ganadas dejan 400 € de ganancia, contada como premio cobrado menos importe apostado en cada una.
Las apuestas perdidas suman 250 €. Como no superan los 400 € ganados, restan completas: 400 − 250 = 150 € de ganancia neta.
Al tipo supuesto del 19 %, la cuota es 150 × 0,19 = 28,50 €, que se paga con la declaración y no en el momento del cobro.
Si las pérdidas hubieran sido 500 €, la ganancia neta quedaría en 0 € y no habría cuota. Los 100 € de exceso no restan de ninguna otra renta.
El 19 % es el escalón más bajo, no una media. La escala estatal va del 9,5 % al 24,5 %, y sumada la autonómica supletoria el marginal se mueve entre el 19 % y el 47 %. Cada comunidad aprueba su propia escala, de modo que el tipo real depende de la residencia y de los demás ingresos, porque la ganancia se apila encima de ellos. Los mismos 150 € que pagaban 28,50 € en el tramo inferior pagan 70,50 € en el superior, casi la mitad de lo ganado. Para quien ya cobra un sueldo alto, el acierto tributa a su marginal.
Nada de esto depende de la memoria del apostante. La casa no presenta la declaración por él, pero tampoco guarda silencio: la DGOJ remite a la AEAT los saldos, depósitos, retiradas, apuestas, premios y bonos de cada cuenta, y esa información aparece en los datos fiscales bajo la etiqueta «ganancias juego online». Figuran incluso los bonos, así que una apuesta gratis convertida en premio no pasa inadvertida. El historial visible en la cuenta abarca solo 30 días, mientras la casa conserva los registros seis años; reconstruir un ejercicio completo con lo que muestra la pantalla resulta imposible sin descargas periódicas.
Existe un gravamen especial del 20 % sobre los premios que superan 40.000 €, y no toca a las casas privadas con licencia. Solo alcanza a SELAE, comunidades autónomas, ONCE, Cruz Roja y entidades análogas de la UE o el EEE. Una ganancia de esa cuantía en Codere o en bet365 llega sin descuento y va entera a la base general, donde puede tributar a un marginal muy superior a ese 20 %. Lo que en aquellos premios se retiene antes del cobro, en la casa de apuestas se paga después, con la Renta.
Sí, cuando el ejercicio cierra con ganancia neta. El jugador la incluye en su declaración como parte de la base general, al tipo que le corresponda por residencia e ingresos. Un año con más pérdidas que ganancias deja la cuota en cero, y Hacienda recibe de la DGOJ el detalle de la actividad de cada cuenta.
La declaración de la Renta recoge el resultado del año, pero no el peaje que se pagó para llegar a él. Ese peaje viaja dentro de la cuota antes de que el apostante escriba el importe en cualquier calculadora. En la medición del 28 de agosto de 2026 sobre cinco mercados 1X2 de LaLiga, Codere devolvió de media el 96,24 % y William Hill el 93,06 %. Traducido a euros, la primera retiene 3,76 € por cada 100 € apostados y la segunda 6,94 €. Ninguna de las dos cifras aparece en pantalla.
En una apuesta suelta la diferencia parece menor. Con el volumen deja de serlo: quien mueve 1.000 € en un mes cede de media 37,60 € en Codere y 69,40 € en William Hill por el mismo fútbol. Entre ambos extremos quedan bwin con el 94,87 %, bet365 con el 94,76 % y Sportium con el 93,84 %. Son medias, y cada partido tiene su propio margen, que la suma de las inversas de sus cuotas deja a la vista. Elegir casa es, por tanto, la única decisión que abarata una simple sin tocar el pronóstico.
En las combinadas el coste no se suma, se multiplica. Una de cuatro selecciones con el porcentaje medio de Codere devuelve 0,9624 elevado a cuatro, el 85,79 %. Con el de William Hill, la misma cuenta da el 75,00 %. La casa retiene un cuarto. Ningún sistema con fallo corrige esa aritmética, porque cada apuesta de un Trixie, un Yankee o un Goliath es a su vez una combinada que arrastra su propio margen.
Bonos y coberturas tampoco anulan el coste. Las apuestas calificantes de un bono pagan el margen como cualquier otra, y ese gasto rebaja lo que la oferta vale de verdad. La apuesta segura solo existe cuando la suma de las inversas en casas distintas queda por debajo de 1, y la comisión del exchange puede comerse la diferencia. Al jugador le queda el orden de las operaciones: pasar la cuota a probabilidad, sumar las del mercado y, solo después, calcular lo que cobraría.
Como el margen actúa sobre cada euro movido, el límite de depósito es la herramienta con más efecto real sobre el coste total. Bajarlo surte efecto inmediato. Subirlo exige una petición expresa, superar las pruebas de juego seguro y tres meses sin conductas de riesgo, y después no admite otra subida en tres meses. Si usted repone saldo para recuperar lo perdido, un límite más bajo protege su bolsillo más que cualquier cálculo previo, porque reduce el volumen sobre el que la casa cobra su margen.