
Las estadísticas para apuestas 2026 solo dan ventaja cuando permiten estimar una probabilidad mayor que la que la cuota ya descuenta. Lo demás es decoración. Las casas con licencia de la DGOJ devuelven entre el 92,00 % y el 96,24 % de lo apostado en el 1X2 de LaLiga, y ese hueco marca el listón que cualquier análisis debe saltar. Traducido a dinero, cada 1.000 € apostados cuestan de media 37,60 € en Codere y 80,00 € en Betfair, antes de acertar un solo partido.
Ese precio no se queda quieto. Crece con cada selección añadida a una combinada, porque el margen se multiplica en lugar de sumarse, y vuelve a crecer cuando el apostante paga una suscripción a un servicio de datos. La posesión, los tiros o los córners informan, pero no bastan si la estimación propia no supera la implícita en la cuota. Al final, una estadística vale exactamente la distancia entre ambas probabilidades.
Las estadísticas para apuestas deportivas tienen fama de atajo hacia el beneficio, y esa fama suele omitir un detalle: cada cuota llega con un precio incluido. Posesión, tiros, córners y rachas describen lo que ya pasó, y las grandes casas con licencia de la DGOJ los publican en sus propias webs y apps. Un número así aporta valor solo cuando lleva a una probabilidad más alta que la que descuenta la cuota, y por más distancia de la que se queda la casa.
Lo que entrega cualquier tabla de datos es una frecuencia: cuántas veces un equipo marcó primero o cuántos partidos suyos acabaron con más de 2,5 goles. Esa frecuencia pertenece a una muestra pasada y no dice nada del precio. Sirve cuando se traduce en una estimación para el próximo partido y se compara con la probabilidad implícita, que es la inversa de la cuota. Una cuota 2,00 descuenta un 50 %, y una de 1,50 descuenta un 66,67 %. Ahí empieza el análisis de verdad.
El problema es que la probabilidad implícita de una casa no es neutral. Si se suman las inversas de las tres cuotas de un 1X2, el total pasa del 100 %, y ese exceso es el margen. Su reverso es el porcentaje de pago, la parte de lo apostado que la casa devuelve de media a sus clientes. Por eso coincidir con la cuota ya equivale a perder dinero, al ritmo exacto del margen. Acertar no basta. Hace falta estimar mejor que el precio, y por una distancia mayor que lo que la casa retiene en cada mercado.
Ese coste se puede medir. Con las cuotas del 28 de agosto de 2026 para cinco partidos de la jornada 3 de LaLiga EA Sports, el porcentaje de pago medio en el 1X2 fue del 96,24 % en Codere y del 92,00 % en Betfair, ambas supervisadas por la DGOJ. Traducido a euros, de cada 1.000 € apostados Codere devuelve de media 962,40 € y Betfair, 920,00 €. Apostar esa cantidad cuesta 37,60 € en la primera y 80,00 € en la segunda. Una misma selección, con el mismo análisis detrás, sale 2,13 veces más cara en una casa que en otra.
Antes del primer euro de beneficio, cualquier estadística tiene que recuperar esos 37,60 € por cada 1.000 € en Codere, y los 80,00 € en Betfair. Entre ambos extremos quedan bet365, con un 94,76 % y 52,40 € de coste, y Betway, con un 94,05 % y 59,50 €. Elegir dónde apostar resulta así la mejora más barata al alcance del apostante, porque no exige ningún modelo. Hay un límite a esa comparación: cubre solo el 1X2 de esa jornada, y para otros mercados no existe una cifra equivalente.
El mejor precio de Codere llega con condiciones que no aparecen en la cuota. No admite retiradas a tarjeta ni Bizum, limita el depósito a 150 € mientras la cuenta no esté verificada y recibió una sanción grave de 17.500 €, anunciada el 25 de noviembre de 2025, por incumplir requisitos técnicos de software y comunicaciones. Betfair, desde el otro extremo de la tabla, sumó ese mismo día una sanción grave de 100.000 € por incumplir obligaciones de juego responsable y protección de los jugadores. Sus cuentas sin verificar pueden depositar 150 € pero no retirar.
Esas cifras son una media. Sobre unas pocas apuestas el resultado oscila mucho más que el margen, y una buena racha puede parecer la prueba de que el método funciona. Con el volumen, la oscilación se diluye y el coste permanece: 10.000 € apostados a lo largo de una temporada suponen 800,00 € de coste esperado en Betfair y 376,00 € en Codere. Quien sube el importe para recuperar una pérdida solo agranda esa cuenta. Ninguna tabla de datos cambia el resultado si no mejora la estimación que ya contiene la cuota.
Sí. William Hill construye sus mercados de tiros y estadísticas con datos de Opta, y las grandes casas con licencia de la DGOJ integran estadísticas de partido en su web o app. Quien apuesta con esos mismos números trabaja con información que la casa también tiene a la vista cuando publica la cuota.
Si la casa ve los mismos números, la pregunta deja de ser dónde encontrarlos y pasa a ser cuánto se paga por ellos. Las páginas de estadísticas para apuestas trabajan con una materia prima que no es exclusiva de nadie: resultados, alineaciones, tiros, córners, clasificaciones. Lo que cambia de una a otra es el filtrado, la presentación y, en las de pago, el precio. Ese precio se suma al margen que ya va dentro de cada cuota, y ahí empieza la cuenta que pocas webs hacen por el apostante.
Para el fútbol y para buena parte de los deportes con mercado amplio, la consulta básica no cuesta nada. Una tabla de estadísticas con la forma reciente, los goles a favor y en contra o el historial entre dos equipos está al alcance de cualquiera, y las propias casas con licencia la integran junto a sus mercados. Pagar por ese nivel de dato equivale a comprar algo que ya se tiene. El terreno de pago empieza más arriba, con filtros combinados, series largas y modelos que proponen una probabilidad propia para cada partido.
Las «estadísticas verificadas» que exhiben algunas webs de pronósticos piden una lectura cuidadosa. Un historial de aciertos, por limpio que sea, no informa de lo esencial: a qué cuotas se lograron esos aciertos, en qué casas y con qué margen detrás. Un 60 % de aciertos a cuota 1,50 deja pérdidas, porque esa cuota exige acertar más del 66,67 % solo para empatar. El dato de aciertos sin la cuota no sirve.
Un programa estadístico para apuestas deportivas se cobra como suscripción fija, mientras que el margen de la casa crece con cada euro apostado. Esa diferencia de naturaleza obliga a comparar ambos costes sobre el mismo volumen. Con 2.000 € apostados al año como referencia, ValueStats cuesta 59,99 € anuales y BetPractice 25 € al mes, 300 € al año. Apostar esa misma cantidad en Codere, la casa con mayor porcentaje de pago en el 1X2 de LaLiga EA Sports (96,24 %), cuesta de media 75,20 € de margen.
| Concepto | Precio mensual | Precio anual | Sobre 2.000 € apostados |
|---|---|---|---|
| ValueStats | 5,00 € (prorrateo) | 59,99 € | 3,00 % |
| BetPractice | 25,00 € | 300,00 € | 15,00 % |
| Margen medio en Codere (96,24 %) | 6,27 € (prorrateo) | 75,20 € | 3,76 % |
BetPractice cuesta casi cuatro veces lo que se deja en margen en Codere con ese volumen. Sumados, suscripción y margen elevan el coste total al 18,76 % de lo apostado, es decir, 375,20 € sobre 2.000 €. Con ValueStats la suma queda en 135,19 €, un 6,76 %. Ni siquiera la casa más cara del grupo cambia el orden: en Betfair, al 92,00 %, los mismos 2.000 € dejan 160,00 € de margen, y BetPractice sigue costando casi el doble. El análisis tendría que generar un rendimiento extra del 15 % solo para pagar la herramienta.
El punto de equilibrio depende del volumen. La suscripción de BetPractice iguala el margen de Codere a partir de 7.978,72 € apostados al año; la de ValueStats, a partir de 1.595,48 €. Por debajo de esas cifras, el programa pesa más que la propia casa. Ese umbral tiene una lectura incómoda, porque una cuota fija empuja a apostar más para «amortizarla», y apostar más multiplica el margen pagado sin que la ventaja exista todavía. La herramienta rentable es la que encaja en el volumen que el jugador ya tenía, no la que obliga a subirlo.
La consulta básica suele serlo, y las casas con licencia de la DGOJ añaden sus propios datos de partido sin coste para el cliente. El pago aparece con filtros avanzados, series largas y modelos de probabilidad; antes de contratar, conviene medir la suscripción frente al margen que ya se paga con el volumen propio.

El volumen propio siempre acaba apostándose en alguna casa, y esa elección fija el margen antes de que entre en juego cualquier herramienta externa. Entre las mejores casas de apuestas con estadísticas gratis, las ocho con licencia de la DGOJ que siguen integran datos de partido en su web o app, de modo que lo básico no exige salir de ellas. bet365 da posesión, tiros y córners en directo; Betway, historial de enfrentamientos y cronología minuto a minuto; Winamax, fichas de jugadores. Donde de verdad se separan es en el pago: con la media de cinco partidos de la jornada 3 del 1X2 de LaLiga EA Sports y cuotas del 28 de agosto de 2026, va del 96,24 % de Codere al 92,00 % de Betfair.
Todas operan bajo supervisión de la DGOJ, y esa supervisión tiene un precio que paga el cliente. Hay verificación de identidad, topes de depósito y sanciones públicas cuando el operador incumple. En Codere, Sportium y Betfair una cuenta sin verificar no pasa de 150 € de depósito, y Codere, bwin y Betfair recibieron sanciones graves anunciadas el 25 de noviembre de 2025. La tabla reúne lo que cambia de una casa a otra en el uso diario. Winamax no tiene dato en la jornada 3. Su 93,47 % procede de la jornada 9, con cuotas del 17 de octubre de 2026, y por eso cierra la lista sin compararse en igualdad de condiciones.
| Operador | Licencia | Depósito mínimo | Retirada más rápida | Bono de bienvenida | Función destacada |
|---|---|---|---|---|---|
| Codere | DGOJ desde 2012 | 10 € | MuchBetter al instante | Hasta 100 € en apuesta gratis y 100 € de casino | Pago del 96,24 % y retirada en efectivo en locales |
| bwin | DGOJ desde 2012 | 5 € (1 € con Aircash) | PayPal en 12 h | 20 € en apuesta gratuita por apostar 5 € | Estadísticas en directo integradas |
| bet365 | DGOJ desde 2012 | 5 € | Skrill y Neteller al instante | Créditos del 100 % del primer depósito | Posesión, tiros y córners en directo |
| Betway | DGOJ desde 2015 | 1 € | Monederos en menos de 24 h | Hasta 200 € en apuestas gratis y 50 tiradas | Historial y cronología minuto a minuto |
| Sportium | DGOJ desde 2012 | 10 € | Monederos en 48 h | Hasta 200 € en dos depósitos | Streaming gratuito en Sportium TV |
| William Hill | DGOJ desde 2012 | 10 € | Visa Direct en menos de 4 h | Hasta 150 € en tres pasos | Mercados de tiros con datos de Opta |
| Betfair | DGOJ | 5 € | Monederos en 4–6 h | 30 € por apostar 10 € | Exchange de apuestas cruzadas |
| Winamax | DGOJ desde 2018; pago de la jornada 9 | 1 € | Monederos en menos de 24 h | 150 % de lo perdido hasta 150 € | Fichas de jugadores con estadísticas |
Las funciones de estadística apenas distinguen a unas casas de otras; el porcentaje de pago, en cambio, sí. Entre Codere y Betfair median 4,24 puntos porcentuales, que sobre 1.000 € apostados suponen 42,40 € de diferencia en coste medio. Ningún panel de posesión cubre ese hueco por sí solo. La velocidad de retirada tampoco sigue el orden del pago: William Hill, sexta por margen, es la única que promete menos de 4 horas a tarjeta con Visa Direct.
Codere Online, S.A.U. opera con la licencia general 225-11/GA/A86346038/SGR desde el 1 de junio de 2012 y lidera el grupo con un pago del 96,24 %. Apostar 1.000 € en ese 1X2 cuesta de media 37,60 €, el coste más bajo de los ocho. Su oferta de directo incluye resultados y estadísticas en vivo, creador de apuestas y cash out total y parcial. Retirar tiene una vía poco habitual: efectivo al instante en locales Codere hasta 1.000 €, junto a MuchBetter al instante y PayPal en un máximo de 8 horas.
El bono pide leer las cifras despacio. Con un depósito de 200 €, la parte deportiva da hasta 100 € en apuesta gratis tras apostar 100 € a cuota mínima 2,00 en 7 días. Los otros 100 € son de casino con un rollover de 30x, es decir, 3.000 € apostados en 4 días. Para depositar esos 200 € la cuenta tiene que estar verificada, porque antes el tope es de 150 €. Las retiradas no admiten tarjeta ni Bizum, el streaming cubre una selección limitada de eventos y pesa una sanción grave de 17.500 € por incumplir requisitos técnicos de software y comunicaciones. Para quien apuesta fútbol con volumen, el margen manda sobre esas carencias.
ElectraWorks (Ceuta), S.A., del grupo Entain, explota bwin con la licencia general 6-11/GA/N0461246A/SGR desde el 1 de junio de 2012. Paga un 94,87 %, lo que deja un coste medio de 51,30 € por cada 1.000 € apostados. Ofrece más de 200 mercados por evento, directo en más de 80 eventos y estadísticas en vivo integradas. La barrera de entrada es baja: 5 € de depósito, 1 € con Aircash, y apuestas desde 0,02 €. PayPal paga en un máximo de 12 horas, aunque antes hay una revisión interna de hasta 24.
La oferta de registro consultada el 17 de octubre de 2026 da 20 € en apuesta gratuita por apostar 5 € a cuota mínima 1,70. Esa apuesta gratuita caduca en 3 días, admite cuota máxima 5,00 y solo abona la ganancia neta: jugada a 2,00, devuelve 20 €, no 40 €. La letra pequeña es más dura que la media. Las ganancias tienen un tope de 10.000 € por apuesta y de 250.000 € cada 7 días, una retirada puede rechazarse en los 14 días siguientes a un depósito con tarjeta o monedero y la inactividad cuesta 5 €. No hay teléfono, y ElectraWorks (Ceuta) recibió una sanción grave de 512.000 € por dejar jugar a personas con prohibición de acceso y usar sistemas no homologados.
Hillside New Media Malta, PLC tiene licencia de la DGOJ desde el 1 de junio de 2012, con la licencia singular de contrapartida prorrogada el 8 de septiembre de 2026. Su pago del 94,76 % equivale a 52,40 € de coste medio por cada 1.000 €. Es la casa con las estadísticas en directo más detalladas del grupo: posesión, tiros y córners durante el partido. Suma streaming de más de 200.000 eventos al año, Crear Apuesta en fútbol, baloncesto y tenis, y cash out total, parcial y automático.
El acceso al streaming exige saldo positivo o una apuesta en las últimas 24 horas. Los créditos de bienvenida igualan el primer depósito una vez apostado ese importe a cuota mínima 1,50 en 30 días. Caducan a los 7 días y no devuelven el importe apostado. Con 50 € de depósito se apuestan 50 € para recibir 50 € en créditos, y si se juegan a cuota 2,00 y aciertan, dejan 50 €, no 100 €. En contra pesan menos métodos de retirada que en otras casas, una verificación de cuenta lenta y una app de Android que se descarga desde la web. Encaja con quien apuesta en directo mirando los números del partido.
Betway Spain, S.A., con sede en Ceuta, obtuvo la licencia general 350/GA/1011 el 23 de junio de 2015 y la renovó el 11 de octubre de 2024. Con un pago del 94,05 %, el coste medio sube a 59,50 € por cada 1.000 €. Su pestaña de estadísticas es la más visual del grupo, con historial de enfrentamientos y una cronología minuto a minuto con gráficos animados. Se entra con 1 € y se apuesta desde 0,05 €. Los monederos pagan en menos de 24 horas y la tarjeta tarda 3–5 días.
Los 200 € en apuestas gratis llegan se gane o se pierda, pero con condiciones estrechas. Hace falta depositar 20 € y apostar al menos 10 € en una combinada de tres o más selecciones a cuota mínima 2,00 cada una. La cuota conjunta queda así en 8,00 como mínimo, en el tipo de apuesta donde el margen de cada selección se acumula. Solo vale antes del partido, para clientes registrados desde la app y en 7 días. Las promociones solo se ven tras iniciar sesión, el chat funciona de 10:00 a 02:00 y no hay atención telefónica en España.
Sportium Apuestas Digital, S.A.U., en Ceuta, tiene licencia de la DGOJ desde el 1 de junio de 2012 bajo la licencia general 23-11/GA/A65640252/SGR. Su pago del 93,84 % supone 61,60 € de coste medio por cada 1.000 € apostados. El argumento propio es Sportium TV, con streaming gratuito de fútbol, tenis y baloncesto, al que se añaden estadísticas, resultados y cash out. Las retiradas no tienen comisión, van de 10 € a 5.000 € por operación y llegan en un máximo de 48 horas con PayPal, Skrill o Neteller.
El doble bono reparte hasta 200 € en apuestas gratis entre el primer y el segundo depósito, con 100 € cada uno. Cada depósito se apuesta una vez a cuota mínima 1,50: 200 € en juego para 200 € en apuestas gratis que caducan a los 7 días, admiten cuota máxima 5,00 y no devuelven el importe apostado. Los depósitos con Neteller y Skrill quedan fuera. Sin cuenta verificada el depósito no pasa de 150 €, las cuentas inactivas más de 2 años se suspenden y algunas retiradas van más lentas que en la competencia. Para ver partidos sin pagar una plataforma aparte, es la opción más directa.
WHG Ceuta, S.A. opera con la licencia general 43-11/GA/N0440809B/SGR, otorgada el 1 de junio de 2012 y prorrogada el 25 de febrero de 2022. Paga un 93,06 %, lo que equivale a 69,40 € de coste medio por cada 1.000 €. Muestra estadísticas en tiempo real y abre mercados de tiros y estadísticas con datos de Opta, además de combinadas del mismo partido con #MiApuesta. Visa Direct paga en menos de 4 horas, la retirada a tarjeta más rápida del grupo.
Los «hasta 150 €» se reparten en tres pasos y salen caros en volumen. Para sacar los 25 € del primer paso, al 25 % de lo apostado, hay que apostar 100 €, con cuota mínima 2,00. El segundo pide otros 100 € para 50 € y el tercero 75 € para 75 €. Son 275 € apostados en 30 días, con un coste medio de 19,09 € al 93,06 %. La promoción corre del 21 de julio de 2026 al 6 de junio de 2027. El resto de la oferta es escaso: pocas promociones visibles, sin Bizum, cuotas más bajas en deportes minoritarios y una web de escritorio anticuada.
Betfair International Spain, S.A., del grupo Flutter y con sede en Ceuta, combina dos productos bajo la licencia general 05804. Uno es la casa de contrapartida, con licencia prorrogada el 24 de septiembre de 2026. El otro es el Exchange de apuestas cruzadas entre usuarios, prorrogado el 2 de abril de 2025. Ese Exchange es lo que ninguna de las otras siete ofrece. El 92,00 % medido en el 1X2 es el más bajo del grupo y deja un coste medio de 80,00 € por cada 1.000 €. Las tablas de eventos incluyen estadísticas de partido, Crear Apuesta admite hasta 25 mercados y los monederos pagan en 4–6 horas.
La bienvenida es sencilla: 30 € en apuesta gratis por apostar 10 € a cuota total mínima 2,00, con 30 días de validez. Las apuestas del Exchange, con cash out, con bono o anuladas no cuentan. Hay que verificar pronto. Una cuenta sin verificar puede depositar 150 € y no retirar nada, y a los usuarios marcados de riesgo se les restringen métodos de pago. La sanción grave de 100.000 € anunciada en noviembre de 2025 fue por incumplir obligaciones de juego responsable y protección de los jugadores, el terreno más sensible para un operador.
Winamax, S.A., con sede en París, tiene licencia general de la DGOJ desde el 27 de junio de 2018 y licencia de contrapartida prorrogada el 14 de noviembre de 2024. Su 93,47 % sale de cinco partidos de la jornada 9, con cuotas del 17 de octubre de 2026, y daría 65,30 € de coste medio por cada 1.000 €, cifra que no se compara de forma directa con las demás. Las fichas de jugadores con estadísticas son su aporte propio, junto a MyMatch y Winamax TV, accesible con 1 € de saldo o una apuesta en el partido. Se deposita desde 1 € con tarjeta o Bizum y desde 15 € con PayPal.
El reembolso es la oferta más limpia del grupo. Devuelve el 150 % de lo perdido en apuestas gratis hasta 150 €, sin cuota mínima ni rollover: perder 100 €, el máximo cualificante, da 150 €. El depósito mínimo es de 15 € y las apuestas deben hacerse y liquidarse en 30 días. Los depósitos por transferencia quedan excluidos, igual que las apuestas con cash out, de sistema o con apuestas gratis. El servicio flojea. No hay chat ni teléfono en España, solo correo, y constan quejas por retiradas pendientes y cuentas bloqueadas, además de la ausencia de hándicap asiático.
Cambiar de casa por una oferta resuelve poco si el pronóstico sigue descansando en la intuición. Cada deporte tiene sus propias cifras útiles, y su valor depende del mercado. Las estadísticas de fútbol para apuestas al 1X2 no son las mismas que sirven para un total de córners, y en tenis o baloncesto la lógica vuelve a cambiar. Todas comparten un límite. El dato público también lo ve la casa, que lo incorpora a la cuota antes de añadir su margen, y la estadística solo aporta cuando lleva a una probabilidad distinta de la que el precio ya refleja.
La forma reciente es la cifra más consultada y la más engañosa. Cinco jornadas forman una muestra pequeña: un penalti, una expulsión o un rival débil en el calendario alteran la racha sin decir nada del nivel real del equipo. Conviene leerla junto a lo que hay detrás del resultado, como los tiros generados y concedidos, y no solo como una secuencia de victorias y derrotas. Si un equipo gana sin crear ocasiones, la racha puede empujar su cuota a la baja aunque el juego no lo respalde. Quien apuesta a favor de esa racha paga entonces un precio que sus números no justifican.
Los enfrentamientos directos tienen el problema contrario. Abarcan años y mezclan plantillas, entrenadores y contextos que ya no existen. Un historial de diez partidos, la mitad jugados con otro once titular, describe a clubes distintos de los que saltan hoy al campo. Betway integra en su pestaña de estadísticas el historial de enfrentamientos y una cronología minuto a minuto con gráficos animados, lo que evita salir de la casa para consultarlo. La herramienta acerca el dato, pero no lo depura. Decidir qué partidos siguen siendo comparables corresponde al apostante.
El único margen documentado para las ocho casas corresponde al 1X2 de LaLiga EA Sports. El porcentaje de pago va del 92,00 % de Betfair al 96,24 % de Codere, como media de cinco partidos de la jornada 3 con cuotas del 28 de agosto de 2026. Winamax se midió en otra jornada, la 9, con cuotas del 17 de octubre de 2026, y quedó en el 93,47 %. Para Segunda, Champions, Premier o un Mundial no hay cifra equivalente. Suponer que el porcentaje de LaLiga se traslada a otra competición es una hipótesis sin respaldo. Quien usa estadísticas de la liga española para apostar trabaja con un listón conocido, y fuera de ella el listón existe pero nadie lo ha medido.
Los patrocinios no sustituyen a los datos. bet365 es patrocinador de la UEFA Champions League desde la temporada 2024/25 y cubre más de 70 ligas de fútbol, mientras que Sportium patrocina al Liverpool FC. Ninguna de esas relaciones comerciales dice nada sobre la calidad de las estadísticas que la casa ofrece en esas competiciones ni sobre su margen en ellas. En un Mundial la limitación es de muestra. Las selecciones juntan pocos partidos oficiales entre torneos, con convocatorias que cambian, y la forma reciente pesa menos de lo que parece cuando procede de amistosos o de rivales de nivel muy desigual.
Córners y goles son mercados de recuento, y por eso los números encajan en ellos mejor que en el 1X2. Basta una cifra para resolver una línea de más de 2,5 goles o un total de córners, y la pregunta es si la media de los dos equipos, ajustada al rival, queda por encima o por debajo de esa línea. Con el partido en marcha el planteamiento cambia: bet365 ofrece estadísticas en directo con posesión, tiros y córners. Eso permite ver si un encuentro sin goles acumula llegadas o si el marcador refleja un partido cerrado. William Hill abre mercados de tiros y estadísticas con datos de Opta.
Encadenar selecciones es donde aparece el riesgo. bwin anuncia más de 200 mercados por evento y Betfair permite combinar hasta 25 en su Crear Apuesta, de modo que un mismo partido puede convertirse en una apuesta de córners, goles y tarjetas a la vez. Cada selección añadida multiplica el margen de la casa, y una apuesta simple sigue siendo la forma más barata de convertir un dato en dinero apostado. Winamax no ofrece hándicap asiático, una carencia que pesa para quien trabaja líneas de goles.
Con muchos más acontecimientos por partido que el fútbol, el baloncesto deja que los totales de puntos y los hándicaps respondan mejor a los promedios. Una línea de menos de 220,5 puntos depende del ritmo de los dos equipos, de quién juega y del descanso acumulado. En la NBA, la ausencia de un titular confirmada a última hora puede pesar más que cualquier tendencia de temporada, y la estadística de nada sirve si no se cruza con la lista de disponibles.
Entre las casas con licencia, bet365 incluye el baloncesto en su Crear Apuesta y Sportium lo emite gratis en Sportium TV, mientras William Hill lo retransmite en eventos seleccionados. Ver el partido no es una estadística, aunque ayuda a entender por qué un equipo rinde por debajo de su promedio. Falta, eso sí, el margen: ninguna de las mediciones disponibles cubre el baloncesto, así que el coste de apostar en él queda sin cifra.
Un deporte individual concentra la estadística en dos personas, y eso la vuelve más legible y más frágil a la vez. Datos como el porcentaje de puntos ganados con el primer saque o el rendimiento por superficie dicen mucho del jugador, pero una molestia física los deja obsoletos de un día para otro. Quien apuesta por sets o por juegos totales necesita cifras de la misma superficie y de partidos recientes. Mezclar temporadas o pistas distintas produce un promedio que no describe a nadie.
Codere destaca el tenis entre sus apartados principales, bet365 lo incluye en Crear Apuesta y Sportium lo emite en Sportium TV. Betway patrocina el Mutua Madrid Open, otra relación comercial que no altera el cálculo. Tampoco aquí hay porcentaje de pago medido, y la única referencia de coste sigue siendo la del fútbol, cuya aplicación al tenis es una suposición. Ese hueco merece la misma cautela que un dato de forma sin contexto.
Hay dos sitios: dentro de la propia casa con licencia y en webs o programas independientes. Las primeras resuelven lo básico sin coste añadido. Las segundas profundizan más, y muchas no cobran nada; las de pago solo compensan si lo que aportan supera su precio, que puede ser mayor que el margen anual de quien apuesta poco.
Sí, y con niveles distintos. Codere ofrece resultados y estadísticas en directo, bwin integra estadísticas en vivo como una de sus señas, Sportium las acompaña de resultados y Betfair las sitúa en las tablas de eventos. Ninguna publica, en cambio, cuánto margen carga en cada mercado: ese dato hay que deducirlo de las cuotas.

Deducirlo exige una sola división por cuota. La estadística aplicada a las apuestas deportivas empieza por traducir cada precio a probabilidad, y esa traducción es la inversa: una cuota de 2,00 equivale al 50 %, una de 4,00 al 25 %. Esa cifra es la probabilidad implícita, lo que la casa ya da por descontado antes de que el apostante consulte un solo dato. Por sofisticado que sea, cualquier análisis estadístico para apuestas deportivas termina en una comparación con ella. Si la probabilidad estimada no la supera, la apuesta carece de valor aunque el pronóstico acabe acertando.
En un 1X2 aparece el coste. Las inversas de local, empate y visitante sumarían el 100 % si el precio fuera justo, pero siempre suman más. Ese exceso es el margen de la casa, lo que en inglés se llama overround. Invirtiendo la suma se obtiene el porcentaje de pago, es decir, la parte de cada euro apostado que vuelve de media a los apostantes. Con un partido hipotético se ve el mecanismo completo.
Un 1X2 hipotético con cuotas de 2,00 al local, 3,50 al empate y 3,80 al visitante da probabilidades implícitas del 50,00 %, el 28,57 % y el 26,32 %.
Las tres suman el 104,89 %. El porcentaje de pago es 1 / 1,0489, el 95,34 %, así que de cada 1.000 € apostados en ese partido la casa retiene de media 46,60 €.
En una combinada de tres selecciones con ese mismo margen, el pago se eleva al cubo: 0,9534 × 0,9534 × 0,9534 deja el 86,66 %, y la retención media sube a 133,40 € por cada 1.000 €.
El primer paso esconde la trampa. A cuota 2,00 la casa exige más del 50 % de acierto, aunque su propia estimación limpia de margen es menor: 50,00 entre 1,0489 da el 47,67 %. Lo que el análisis tiene que demostrar es que el local gana más de la mitad de las veces, 2,33 puntos porcentuales por encima de lo que el precio sugiere como justo. Saber que es favorito no basta.
Con las combinadas el coste se multiplica. La cuota total es el producto de las cuotas individuales, de modo que el porcentaje de pago se multiplica igual y, con tres selecciones, se eleva al cubo. El 94,76 % de bet365 en el 1X2 de LaLiga EA Sports queda en el 85,09 %, y el 96,24 % de Codere, el mejor de la medición, en el 89,14 %. En dinero, 1.000 € en simples cuestan de media 52,40 € en bet365, mientras que la misma cantidad en combinadas triples cuesta 149,11 €. Casi el triple.
Para ver la escala en las ocho casas, la tabla aplica ese cubo a los porcentajes medios de cinco partidos de la jornada 3, con cuotas del 28 de agosto de 2026. Winamax no tiene dato en esa medición y figura con la suya, de la jornada 9 y cuotas del 17 de octubre de 2026, por lo que su fila no compite en igualdad de condiciones. El cálculo supone que cada selección de la combinada lleva el margen medio del 1X2 medido.
| Casa | Pago en simple | Coste por 1.000 € en simple | Pago en combinada de tres | Coste por 1.000 € en combinada de tres |
|---|---|---|---|---|
| Codere | 96,24 % | 37,60 € | 89,14 % | 108,61 € |
| bwin | 94,87 % | 51,30 € | 85,39 % | 146,14 € |
| bet365 | 94,76 % | 52,40 € | 85,09 % | 149,11 € |
| Betway | 94,05 % | 59,50 € | 83,19 % | 168,09 € |
| Sportium | 93,84 % | 61,60 € | 82,63 % | 173,65 € |
| William Hill | 93,06 % | 69,40 € | 80,59 % | 194,09 € |
| Betfair | 92,00 % | 80,00 € | 77,87 % | 221,31 € |
| Winamax (jornada 9) | 93,47 % | 65,30 € | 81,66 % | 183,39 € |
La distancia entre la casa más barata y la más cara crece con cada selección. En simples, Codere y Betfair se separan en 42,40 € por cada 1.000 € apostados. En combinadas de tres, la brecha llega a 112,70 €, porque el 92,00 % de Betfair se queda en el 77,87 %. Quien construye combinadas a partir de estadísticas decide casi tanto al elegir casa como al elegir partidos: cada pata necesita su propia ventaja, y las tres juntas deben vencer un coste que en Betfair alcanza los 221,31 € por cada 1.000 €.
El mismo producto actúa sobre los errores de estimación. Tres selecciones a cuota 2,00 forman una cuota de 8,00, con una probabilidad implícita del 12,50 %. Si el análisis atribuye un 55 % a cada pata, la combinada vale un 16,64 % sobre el papel. Cuando cada selección vale en realidad un 50 %, esos 4,14 puntos desaparecen y lo que parecía valor equivale a un tercio de la probabilidad de partida. En la probabilidad y estadística de las apuestas deportivas, un exceso de confianza pequeño en una simple se convierte en uno grande al encadenar selecciones.
Se parte de una muestra de partidos comparables y se cuenta con qué frecuencia ocurrió el resultado buscado. Ese porcentaje es la probabilidad estimada. Una muestra corta da cifras inestables, y los datos antiguos pueden describir una plantilla distinta de la actual. La estimación solo sirve si se contrasta con la cuota.
Contrastar la estimación con la cuota exige saber después qué pasó, y para eso hace falta un registro. Las estadísticas de mis apuestas, como las llama quien empieza a apuntarlas, suelen nacer para medir el acierto. Su primer uso es otro. Las ganancias del juego tributan en el IRPF como ganancia patrimonial, y la cifra que corresponde declarar sale de cruzar lo ganado con lo perdido a lo largo del año. Sin anotar cada apuesta, ese número se reconstruye de memoria, y la memoria del apostante recuerda mejor los aciertos que los fallos.
El artículo 33.5.d de la Ley del IRPF fija una regla que pesa más que cualquier porcentaje de acierto. Según esa norma, las pérdidas del juego solo se compensan hasta el importe de las ganancias del juego del mismo año. Quien gana 1.000 € y pierde 2.000 € en un ejercicio tiene un resultado computable de 0 €. Los 1.000 € de pérdida que sobran no pasan a otros años. Fiscalmente, esa pérdida deja de existir el 31 de diciembre.
La asimetría se ve mejor con dos ejercicios seguidos. Supóngase que, tras ese primer año, llega uno con 1.000 € ganados y ninguna pérdida. Como los 1.000 € del año anterior no pueden arrastrarse, el resultado computable del segundo ejercicio es de 1.000 €. Sumados los dos años, el apostante ha quedado exactamente a cero: ganó 2.000 € y perdió 2.000 €. Aun así, tributa por 1.000 €. Un registro que solo mire el saldo acumulado de toda la trayectoria no muestra este efecto, porque el impuesto se calcula año por año y la contabilidad debe cerrarse igual.
El segundo uso del registro es separar la mala racha del precio. Por cada apuesta conviene guardar el importe apostado, la cuota y el resultado, porque la cuota contiene la probabilidad implícita y el margen que se pagó por ella. Con el porcentaje de pago del 96,24 % que Codere ofrecía en el 1X2 de LaLiga EA Sports, cada 1.000 € apostados cuestan de media 37,60 €. En Betfair, al 92,00 %, ese coste sube a 80,00 €. Quien apuesta 5.000 € al año en el 1X2 de esta última y termina con 400,00 € de pérdida no ha tenido mala suerte. Ha pagado el margen medio.
Hay una tercera lectura que nadie busca al abrir la hoja de cálculo. Una columna de pérdidas que crece mes tras mes, por debajo incluso del coste esperado del margen, dice más sobre el hábito que sobre el método. El registro no mejora la puntería, pero sí hace imposible olvidar cuánto dinero ha salido. Para un apostante que juega más de lo que planeaba, esa cifra pesa más que cualquier análisis de partidos.

El freno que impone una hoja de registro tiene un equivalente legal, y ningún método basado en estadísticas de apuestas deportivas en España puede saltárselo. Cada casa con licencia de la DGOJ limita el depósito a 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes, según el artículo 36 y el anexo II del Real Decreto 1614/2011, de 14 de noviembre de 2011. Codere, bet365 o Winamax aplican el mismo tope porque están supervisadas, y ese es uno de los precios de la supervisión. Da igual lo afinado que esté el modelo: el dinero que entra tiene un máximo.
La cifra diaria es la más citada y la que menos pesa. Seiscientos euros durante siete días sumarían 4.200 €, pero el tope semanal corta en 1.500 €, que se alcanzan en dos días y medio de depósitos máximos. Con el mes ocurre lo mismo: cuatro semanas completas darían 6.000 €, el doble de lo permitido. Manda el límite mensual. Llevado al año, una sola casa admite como mucho 36.000 € de depósitos.
Ese máximo no elimina el coste del margen, solo lo acota. Si los 3.000 € mensuales se apuestan una sola vez, la casa se queda de media con 112,80 € en Codere, que paga el 96,24 % en el 1X2 de LaLiga EA Sports, y con 240,00 € en Betfair, que paga el 92,00 %. Conviene recordar que el techo afecta a lo depositado y no al volumen apostado. Un saldo que se vuelve a jugar no cuenta como depósito nuevo, pero cada vuelta pasa otra vez por el margen.
Antes de verificar la cuenta, el techo real es más bajo. Codere y Sportium fijan un depósito máximo de 150 € hasta completar la verificación, la cuarta parte del límite diario legal. Betfair permite depositar esos 150 € en una cuenta sin verificar, pero no retirarlos. bwin pone límites en el otro extremo: las ganancias máximas son de 10.000 € por apuesta y de 250.000 € cada 7 días en deportes, y una retirada puede rechazarse en los 14 días siguientes a un depósito con tarjeta o monedero.
Hoy los límites se cuentan casa por casa. Quien mantenga cuentas en los ocho operadores puede depositar en teoría 8 × 3.000 €, es decir, 24.000 € al mes. Eso cambia con el Real Decreto 520/2026, de 24 de junio de 2026, que añade límites conjuntos entre casas a partir del 25 de marzo de 2027.
Hay dos reglas más que delimitan el terreno de juego. El artículo 8.2 de la Ley 13/2011, de 27 de mayo de 2011, prohíbe a los operadores conceder crédito, de modo que cada euro apostado sale del bolsillo del jugador y no de un adelanto de la casa. Desde el 23 de julio de 2019, una Resolución de la DGOJ de 11 de julio de ese año impide ofrecer apuestas en eventos de menores. Por buenas que sean las estadísticas de una categoría juvenil, ninguna casa con licencia de la DGOJ tiene un mercado donde usarlas.
De todo lo que pueden hacer los números, lo más seguro no es acertar un resultado, sino elegir dónde apostar. Entre el 96,24 % de pago de Codere y el 92,00 % de Betfair en el 1X2 de LaLiga EA Sports median 42,40 € por cada 1.000 € apostados, y esa diferencia se obtiene sin predecir un solo partido. Conviene leerla como una foto: son cinco partidos de una jornada con las cuotas del 28 de agosto de 2026, no una constante. Codere tampoco es gratis en otros sentidos. No permite retiradas a tarjeta ni Bizum, y arrastra una sanción grave de 17.500 € anunciada el 25 de noviembre de 2025.
Elegida la casa, el análisis tiene un listón concreto. Con un pago del 96,24 %, la probabilidad estimada debe superar en un 3,91 % la probabilidad «justa» que quedaría al quitar el margen; en Betfair, ese exceso necesario sube al 8,70 %. Un ejemplo lo hace tangible. Si un resultado tiene de verdad un 50 % de opciones y el margen se reparte por igual, Codere lo pagaría en torno a cuota 1,92 y Betfair a cuota 1,84. Quien estima ese 50 % y apuesta a cualquiera de las dos cuotas no ha encontrado valor. Ha pagado el peaje.
En la combinada, el peaje se multiplica. Tres selecciones en Codere dejan el pago en el 89,14 %, lo que equivale a 108,60 € de coste medio por cada 1.000 €; en bet365, con el 85,09 %, son 149,10 €. Para que el boleto entero tenga valor, la estimación conjunta debe batir la probabilidad justa en un 12,18 % en la primera y en un 17,52 % en la segunda. El margen no negocia. Cada pierna añadida exige al modelo una precisión que ningún historial de enfrentamientos garantiza.
La información básica, por su parte, no cuesta nada: bet365 ofrece posesión, tiros y córners en directo, Betway el historial de enfrentamientos y la cronología minuto a minuto, y Winamax fichas de jugadores. Pagar por más datos suma un segundo coste al del margen. Con 2.000 € apostados al año en Codere, los 75,20 € de margen pasan a 135,19 € con ValueStats, un 6,76 % de lo apostado. Con BetPractice llegan a 375,20 €, el 18,76 %. Ese apostante devuelve en la práctica un 81,24 %, peor que la combinada de tres selecciones en bet365.
Queda el marco que ningún dato mueve: 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes de depósito por casa, sin crédito posible y, desde el 25 de marzo de 2027, con límites conjuntos entre operadores. Un método que solo «funciona» si se rebasan esos topes, o si se reparten depósitos para esquivarlos, delata su propio problema. Tampoco las pérdidas registradas pasan de un año a otro a efectos de Hacienda. Si el análisis empieza a servir para justificar la siguiente apuesta tras una racha mala, lo que falla no son las estadísticas, y a usted le conviene más parar que buscar un dato nuevo.