
Entre las casas de apuestas con licencia DGOJ en 2026, ninguna protege al apostante más que otra. Codere, bwin, bet365, Sportium, William Hill, Betfair y Winamax tienen la licencia general de Apuestas y la singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida, y todas aplican los mismos límites bajo la misma supervisión. Lo que cambia es el precio. En una misma medición del 1X2 de LaLiga EA Sports, Codere devolvía el 96,24 % de lo apostado y Betfair, el 92,00 %.
Parece poca distancia. No lo es: por cada 1.000 € apostados, el coste esperado asciende a 37,60 € en Codere y a 80,00 € en Betfair, más del doble en el mismo mercado. La licencia garantiza que el dinero se mueve en terreno legal, pero no dice nada de cuánto cuesta cada apuesta. Ese coste, junto con la letra pequeña del bono, es lo que separa de verdad a un operador autorizado de otro, y conviene mirarlo antes que el escaparate.
Las siete casas de apuestas con licencia DGOJ comparten el mismo armazón legal: licencia general de Apuestas, licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida y la supervisión del mismo regulador. Esa supervisión cuesta lo mismo en todas, con límites de depósito idénticos y una fiscalidad que ningún operador puede ahorrarle al cliente. Nada de eso las distingue. Lo que separa a Codere de Betfair va dentro de cada cuota, en la parte del importe apostado que la casa retiene antes de que empiece el partido.
El indicador que lo mide es el porcentaje de pago, la proporción de lo apostado que la casa devuelve de media a los apostantes en un mercado. Su complemento es el margen (overround), lo que se queda el operador. En cinco mercados 1X2 de la jornada 3 de LaLiga EA Sports, medidos el 28 de agosto de 2026, Codere devolvió el 96,24 %, con un margen del 3,76 %. Betfair, en su casa de apuestas, se quedó en el 92,00 %. Su margen del 8,00 % es más del doble.
Pasado a euros, el margen se convierte en coste esperado. Con 1.000 € repartidos en el 1X2 de LaLiga, el apostante deja de media 37,60 € en Codere y 52,40 € en bet365. Esos 14,80 € de diferencia los paga quien elige bet365 haciendo exactamente los mismos pronósticos que haría en Codere. La misma fórmula sirve para todas: 1.000 € multiplicados por la parte que la casa no devuelve.
La tabla aplica ese cálculo a las seis casas medidas el mismo día. Winamax también figura en ella, aunque con otra fecha y otra jornada, y por eso su fila no lleva diferencia frente a Codere.
| Casa | Porcentaje de pago | Coste por 1.000 € | Diferencia frente a Codere | Fecha de medición |
|---|---|---|---|---|
| Codere | 96,24 % | 37,60 € | — | 28/08/2026, jornada 3 |
| bwin | 94,87 % | 51,30 € | +13,70 € | 28/08/2026, jornada 3 |
| bet365 | 94,76 % | 52,40 € | +14,80 € | 28/08/2026, jornada 3 |
| Sportium | 93,84 % | 61,60 € | +24,00 € | 28/08/2026, jornada 3 |
| William Hill | 93,06 % | 69,40 € | +31,80 € | 28/08/2026, jornada 3 |
| Betfair | 92,00 % | 80,00 € | +42,40 € | 28/08/2026, jornada 3 |
| Winamax | 93,47 % | 65,30 € | no comparable | 17/10/2026, jornada 9 (medición distinta) |
Entre Codere y Betfair, el coste esperado pasa de 37,60 € a 80,00 €, es decir, 42,40 € más por cada 1.000 €. bwin y bet365 quedan casi empatadas, separadas por 1,10 €. Sportium y William Hill cobran ya 24,00 € y 31,80 € más que Codere. La distancia crece con el volumen. Si los márgenes se mantuvieran, mover 10.000 € en una temporada de 1X2 de LaLiga costaría 376 € en Codere y 800 € en Betfair.
Winamax devolvió el 93,47 % en cinco partidos de la jornada 9, con cuotas del 17 de octubre de 2026, lo que equivale a 65,30 € por cada 1.000 €. Con esa cifra quedaría entre Sportium y William Hill, pero colocarla ahí sería forzar la comparación. Otra jornada trae otros partidos y otro reparto de cuotas, de modo que enfrentar 65,30 € con 37,60 € mezclaría dos mediciones que no miden lo mismo.
Ningún porcentaje promete nada a un apostante concreto. El coste esperado es una media a largo plazo: en una tarde cualquiera se puede ganar en la casa más cara y perder en la más barata. La medición sí deja clara la dirección. Cuanto más se apuesta, más pesa el margen, y en ninguna de las siete casas el saldo esperado del apostante es positivo.
En la medición del 28 de agosto de 2026, la que más paga es Codere, con un 96,24 % de pago medio en el 1X2 de LaLiga EA Sports. El dato sale de cinco partidos de una sola jornada. Para el directo o los hándicaps no hay medición, y el orden de las casas puede variar de una jornada a otra.

Ese porcentaje de pago fija el orden de las siete casas, con Winamax al final por haberse medido en otra jornada. Las siete tienen licencia general de Apuestas y licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida, y la DGOJ las supervisa con idénticas reglas: el mismo techo de depósito y la misma fiscalidad. Esa supervisión tiene un coste para el apostante, que no puede saltarse los límites ni esquivar el impuesto, pero ese coste es igual en todas. Entre las mejores casas de apuestas con licencia DGOJ cambia la operativa: el depósito mínimo, el plazo de retirada y la letra pequeña del bono.
En la tabla, las casas siguen el orden de la clasificación, y la columna de bono recoge la cifra de cabecera de cada oferta de bienvenida, que casi nunca coincide con lo que el apostante acaba pudiendo retirar. El rasgo distintivo es lo que cada casa tiene y las demás de la lista no declaran.
| Operador | Licencia DGOJ | Depósito mínimo | Velocidad de pago | Bono | Rasgo distintivo |
|---|---|---|---|---|---|
| Codere | General y Contrapartida | 1 € con Bizum | Transferencia Rápida en menos de 2 min | 100 % hasta 200 € en apuestas gratis | Cobro en local hasta 1.000 € |
| bwin | General y Contrapartida | 5 € | PayPal en 12 h como máximo | Apuesta gratuita hasta 100 € si se pierde la primera | Más de 30.000 mercados diarios |
| bet365 | General y Contrapartida | 5 €; 30 € con PayPal | 1–4 h de procesamiento | 100 % hasta 200 € en créditos de apuesta | Cash out parcial y streaming |
| Sportium | General y Contrapartida | 10 € con PayPal | PayPal en 6 h como máximo | Doble bono hasta 200 € | Sportium UNO con más de 3.000 puntos de venta |
| William Hill | General y Contrapartida | 10 € | Monederos electrónicos en 1 día | Hasta 150 € en apuestas gratis en tres pasos | Hípica y galgos británicos |
| Betfair | General, Contrapartida y Cruzadas | 5 € con tarjeta | Monederos electrónicos en 24 h como máximo | 30 € en apuestas gratis | Intercambio de apuestas |
| Winamax | General y Contrapartida | 5 € | Reintegro Instantáneo en menos de 24 h | Seguro del 150 % hasta 150 € | Retirada por transferencia en menos de 24 h |
Codere encabeza la clasificación por pago y combina el depósito más bajo, 1 € con Bizum, con la transferencia más rápida. Betfair es la única con una tercera licencia, la de Apuestas Deportivas Cruzadas, pero su casa de apuestas paga el 92,00 %, el porcentaje más bajo de las seis medidas. Los bonos de 200 € de Codere, bet365 y Sportium parecen equivalentes en la tabla y no lo son. Uno bloquea la retirada, otro entrega créditos que no se retiran y el tercero se reparte en dos tramos.
Una casa puede aceptar un método para cargar la cuenta y no para devolver el dinero por la misma vía. Bizum y PayPal concentran las diferencias más visibles entre las siete, y conviene separarlos casa por casa. Donde los datos de una casa incluyen Bizum entre sus métodos sin precisar si vale para retirar, la celda lo indica como dato que no consta.
| Operador | Bizum para depositar | Bizum para retirar | PayPal: mínimo o plazo de retirada |
|---|---|---|---|
| Codere | Sí, desde 1 € | — | Retirada mínima de 20 €, en 8 h como máximo |
| bwin | Sí | — | Retirada en 12 h como máximo |
| bet365 | Sí | No, se retira por transferencia | Depósito mínimo de 30 €, retirada mínima de 15 €, 1–4 h |
| Sportium | Sí | — | Depósito mínimo de 10 €, retirada en 6 h como máximo |
| William Hill | No | No | Admitido |
| Betfair | Sí | — | Depósito mínimo de 10 € |
| Winamax | Sí | No | Solo depósito |
William Hill no admite Bizum en ningún sentido. En bet365 y Winamax, Bizum carga la cuenta y el dinero vuelve por transferencia; Winamax aplica la misma regla a PayPal, que solo sirve para ingresar. Codere, bwin, Sportium y Betfair listan Bizum sin aclarar si devuelve el saldo, de modo que la retirada por esa vía no debe darse por hecha antes de abrir la cuenta.
Codere Online, S.A.U., sociedad española del grupo Codere, opera con licencia de la DGOJ desde 2012; el grupo se fundó en 1980. Su licencia general se prorrogó el 4 de noviembre de 2021 y la singular de Contrapartida, el 12 de diciembre de 2024. Lo que la separa del resto es el cobro en efectivo: con un código, el saldo se retira en un local Codere hasta 1.000 €. La Transferencia Rápida llega en menos de 2 minutos y PayPal tarda un máximo de 8 horas. Las apuestas simples arrancan en 0,20 €.
Encaja con quien busca el mejor precio de la lista, un 96,24 % de pago medio, y con quien prefiere tener el dinero en la mano en un local. La pega está en el bono. El 100 % hasta 200 € exige un depósito mínimo de 20 €, que en el caso más modesto genera 20 € en apuestas gratis, y la primera apuesta debe ir a cuota 2,00 o superior. Esas apuestas gratis caducan a los 7 días y, mientras no se agotan, la retirada queda bloqueada. Quien recurra a la transferencia estándar esperará 2–3 días laborables.
Electraworks Ceuta, S.A. explota una marca nacida en 1997 y con licencia en España desde 2012. Su argumento es el volumen: más de 30.000 mercados diarios y Crea tu Apuesta+, que combina selecciones de varios partidos en una sola apuesta. El streaming bwin Live cubre Serie A, Bundesliga, NBA y Euroliga, y en eSports aparecen Counter-Strike 2, League of Legends y Dota 2. El depósito mínimo es de 5 € y PayPal paga en un máximo de 12 horas.
Ninguna otra casa de la lista declara una cifra de mercados comparable, y su 94,87 % de pago medio es el segundo de la medición. El bono, en cambio, es más pequeño de lo que suena. Funciona como seguro: si la primera apuesta se pierde, su importe vuelve como apuesta gratuita hasta 100 €, válida 7 días, y no como saldo retirable. Perder 1 € en la primera apuesta devuelve 1 € en apuesta gratis. El cash out no está disponible en todas las apuestas, la tarjeta tarda 3–5 días y lo solicitado en fin de semana no se tramita hasta el lunes.
bet365 opera las apuestas en España a través de Hillside New Media Malta, PLC, mientras que el casino y el póquer van por Hillside España Leisure, S.A. La marca nació en 2000 y tiene licencia española desde 2012, con la singular de Contrapartida prorrogada el 8 de septiembre de 2026. Destaca por el cash out parcial y el streaming en fútbol, tenis y baloncesto, junto a un creador de apuestas de hasta 12 selecciones. Las retiradas se procesan en 1–4 horas con todos sus métodos de cobro, con un mínimo de 5 €.
Es la casa para quien vive del directo y quiere cerrar parte de una apuesta sin liquidarla entera. Con un 94,76 % de pago medio, queda casi empatada con bwin. Los 200 € del bono son créditos de apuesta: no se retiran, solo sus ganancias, y caducan a los 7 días con cuota mínima 1,50. Con PayPal el depósito mínimo sube a 30 € y la retirada mínima, a 15 €. Bizum sirve solo para entrar.
Sportium Apuestas Digital, S.A. pertenece al grupo CIRSA; la marca existe desde 2007, aunque sus licencias actuales son de abril de 2022. Su rasgo propio es Sportium UNO, una cuenta unificada con más de 3.000 puntos de venta donde se deposita y se cobra. Los usuarios registrados ven Sportium TV sin coste, y PayPal paga en un máximo de 6 horas. En simples la apuesta mínima es de 0,50 € y en combinadas baja a 0,25 €.
Sirve a quien alterna el local y la app con la misma cuenta. El precio es la debilidad. Su 93,84 % de pago medio queda 2,40 puntos porcentuales por debajo del 96,24 % de Codere en la misma medición. El doble bono hasta 200 € llega en dos tramos de 100 €, ambos a cuota mínima 1,50. El cash out tarda 3–5 segundos en ejecutarse, un intervalo en el que el partido sigue corriendo.
WHG Ceuta, S.A., del grupo evoke plc, gestiona en España una marca fundada en 1934 y con licencia desde 2012. Su terreno propio son la hípica y los galgos británicos, con más de 20 ligas de fútbol, Fórmula 1 y MotoGP en la oferta. El creador de apuestas se limita a partidos de Champions League y LaLiga EA Sports. Los monederos electrónicos pagan en 1 día y el depósito mínimo es de 10 €.
Para el aficionado a las carreras británicas es la opción natural; para el de fútbol, el 93,06 % de pago medio pesa. Los «hasta 150 €» del bono exigen hacer cuentas. Cada tramo devuelve un porcentaje del importe apostado a cuota mínima 2,00: con apuestas de 10 €, 25 € y 50 € salen 2,50 €, 12,50 € y 50 €, es decir, 65 € en apuestas gratis. Los topes de los tres tramos solo suman 150 € si lo apostado llega a 100 €, 100 € y 75 €, 275 € en total. Los depósitos con Skrill, Neteller o Paysafecard no cuentan.
No admite Bizum, el cash out es limitado y la tarjeta tarda 3–5 días en devolver el dinero. La DGOJ impuso a WHG Ceuta una sanción firme por una infracción del artículo 40 de la Ley 13/2011, anunciada el 30 de abril de 2026.
Betfair International Spain, S.A., con sede en Ceuta y dentro del grupo Flutter Entertainment, es la única de las siete con licencia singular de Apuestas Deportivas Cruzadas, otorgada el 31 de julio de 2015 y prorrogada el 2 de abril de 2025. Esa licencia ampara su intercambio, donde se apuesta a favor o en contra de otros usuarios. La casa de apuestas convencional ofrece streaming, cash out, creador de apuestas y Live Video en torneos de tenis seleccionados. Los monederos electrónicos pagan en un máximo de 24 horas.
Al apostante que quiere fijar su propio precio en el intercambio le sirve como ninguna otra de la lista. En la casa de apuestas el cuadro cambia: un 92,00 % de pago medio, el más bajo de las seis casas medidas. Una apuesta de 10 € a cuota 2,00 desbloquea 30 € en apuestas gratis válidas 30 días. Esa apuesta gratis no devuelve el importe apostado, y 30 € acertados a cuota 2,00 dejan 30 € de ganancia, no 60 €. Ni las apuestas con cash out ni las del intercambio cuentan para el bono, y la tarjeta o la transferencia tardan 2–5 días laborables.
Winamax, S.A. llegó a España en 2018 y abrió las apuestas deportivas en 2020; la marca existe desde 1999. Su punto fuerte es la retirada: con Reintegro Instantáneo, la transferencia llega en menos de 24 horas, frente a los 3–5 días hábiles de la ordinaria. La apuesta mínima es de 0,10 € y el depósito mínimo, de 5 €. En fútbol ofrece Ligue 1 en directo, con creador de apuestas y misiones semanales.
Su 93,47 % de pago medio procede de cinco partidos de la jornada 9, con cuotas del 17 de octubre de 2026, y por eso no se compara de tú a tú con las demás. El seguro de primera apuesta reembolsa el 150 % hasta 150 €, así que el tope se alcanza con una primera apuesta de 100 €, y exige un depósito mínimo de 15 €. La pega es la salida del dinero. Bizum, PayPal, Paysafecard y Apple Pay solo sirven para depositar, todo vuelve por transferencia y los mercados de nicho escasean.
La cronología de Winamax sirve de lección antes de abrir cualquier cuenta. La marca llegó a España en 2018 con la licencia general de Apuestas, fechada el 27 de junio de ese año, y no ofreció apuestas deportivas hasta 2020, tras obtener el 24 de abril la licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida. Dos permisos, dos fechas. Esa doble capa es lo primero que conviene mirar en las casas de apuestas DGOJ, y el lugar para hacerlo es el buscador oficial del regulador, que lista 78 operadores.
Esa cifra no equivale a 78 casas donde apostar a un partido de LaLiga. Aparecer en el buscador indica que la sociedad está autorizada, pero no dice por sí solo qué producto puede ofrecer. Para las apuestas deportivas se exigen dos títulos a la vez: la licencia general de Apuestas y la singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida. Codere, bwin, bet365, Sportium, William Hill, Betfair y Winamax tienen ambas, y en ese punto ninguna aventaja a otra, porque la segunda licencia no admite grados.
La Ley 13/2011 exige a estos operadores un dominio «.es», y el buscador muestra junto a cada uno los dominios que tiene autorizados. Aquí está la comprobación más rápida. Una página que imita el aspecto de una marca conocida puede copiar su logotipo, sus colores y hasta su bono de bienvenida, pero no puede colocar su dirección en esa lista. El logotipo se copia. La lista, no. Si la dirección del navegador no coincide letra por letra con un dominio autorizado, el resto de la página carece de valor.
El segundo dato es la sociedad, que no siempre lleva el nombre de la marca anunciada. bet365 explota las apuestas a través de Hillside New Media Malta, PLC; bwin, a través de Electraworks Ceuta, S.A.; William Hill, a través de WHG Ceuta, S.A., y Betfair, a través de Betfair International Spain, S.A. Las licencias tienen fecha y se prorrogan: la singular de contrapartida de bet365 se renovó el 8 de septiembre de 2026 y la de Betfair, el 24 de septiembre de 2026. Por eso la comprobación vale para el momento en que se hace, no para siempre.
Basta con buscar al operador en el buscador oficial de la DGOJ y confirmar tres cosas: que la dirección es uno de sus dominios «.es» autorizados, que la sociedad coincide y que tiene la licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida además de la general. Un sello en la web no acredita nada.
Esa comprobación garantiza la supervisión, pero no cierra la cuenta fiscal. En las casas de apuestas legales en España con licencia de la DGOJ conviven dos impuestos distintos con dos contribuyentes distintos. El operador tributa al 20 % sobre sus ingresos netos, según el artículo 48 de la Ley 13/2011, y esa obligación recae solo sobre él. Ese 20 % no cubre al cliente. La parte del apostante va por otra vía, la declaración de la renta, y sigue una lógica propia que conviene conocer antes de celebrar un acierto.
Tributa la ganancia neta del año, no cada premio por separado, y esa cifra se integra en la base general del IRPF. Esa cifra sale de restar lo perdido a lo ganado dentro del mismo ejercicio. El artículo 33.5.d) de la Ley 35/2006 fija el límite: las pérdidas en el juego solo compensan ganancias del juego obtenidas ese mismo año. Una mala racha no rebaja la nómina ni ninguna otra renta declarada, y tampoco se arrastra al ejercicio siguiente.
Se apuestan 100 € a cuota 2,50 y la apuesta se gana: el retorno es de 250 € (100 × 2,50).
La ganancia es el retorno menos el importe apostado: 250 € − 100 € = 150 €. Esa es la cifra que cuenta para el IRPF, no los 250 € cobrados.
Con un tipo marginal supuesto del 30 %, la cuota de IRPF asciende a 45 € (150 × 0,30). De los 250 € cobrados quedan 205 € netos.
Traducido a cuota, aquel 2,50 se convierte en un 2,05 efectivo: 205 € por cada 100 € arriesgados. El 30 % es una hipótesis, no una regla, porque el tipo real depende del resto de rentas del contribuyente y puede quedar por encima o por debajo. Más que el tipo, lo que mueve el resultado es el cómputo anual. Si ese mismo apostante hubiera perdido 150 € en otras apuestas durante el año, la ganancia neta quedaría en cero y no habría cuota alguna que pagar por el juego.
Al revés no funciona igual. Quien pierde 150 € en diciembre y gana 150 € en enero no compensa nada: el año de las pérdidas se cierra sin efecto fiscal y el siguiente tributa por la ganancia completa, otros 45 € con el mismo tipo supuesto. El calendario pesa. Por eso un registro de cada apuesta, con su importe y su resultado, sirve para algo más que medir el rendimiento: es la base de la cifra que termina en la declaración.
Sí. La licencia de la DGOJ no exime de nada: el operador liquida su propio impuesto y el apostante responde del suyo en la declaración de la renta. Lo que se declara es el saldo anual del juego, de modo que un año cerrado en pérdidas no deja cuota que pagar ni pérdidas que arrastrar.

Si el impuesto se calcula sobre el saldo del año, el depósito se vigila por días, semanas y meses. En las apuestas online con licencia DGOJ en España, el artículo 36 del Real Decreto 1614/2011 fija hoy tres topes por operador: 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes. Las siete casas los aplican sin distinción, tenga la marca locales a pie de calle o funcione solo en la red. Ninguna los presenta como ventaja, y es lógico. Forman parte del precio de jugar bajo supervisión, igual que el impuesto o la publicidad restringida.
La grieta está en dos palabras: por operador. Un apostante con cuenta abierta en las siete casas reunía un techo teórico de 4.200 € diarios, 10.500 € semanales y 21.000 € al mes, sin que ninguna incumpliera nada. Cada una respetaba su límite. La protección, en cambio, se diluía en la suma, y lo hacía justo en el perfil que más la necesita: quien abre una segunda o una tercera cuenta porque la primera ya le ha dicho que no.
Ese hueco se cierra con el Real Decreto 520/2026, de 24 de junio de 2026. Desde el 25 de marzo de 2027 se añade un límite conjunto para todas las cuentas de una misma persona: 700 € diarios, 1.750 € semanales y 3.300 € cada cuatro semanas. Los topes por casa siguen en pie; lo nuevo es el tope sobre el titular. Para quien tenía las siete cuentas, el margen diario cae de 4.200 € a 700 €, exactamente una sexta parte, y el mensual pasa de 21.000 € a 3.300 €, menos de un sexto del anterior. El periodo largo cambia de forma: ya no se mide por mes natural, sino en bloques de cuatro semanas.
Para el apostante de una sola cuenta, la norma apenas se nota, porque los 600 € diarios de su casa quedan por debajo de los 700 € conjuntos. Basta una segunda cuenta para que el cambio muerda. Con dos casas, el techo diario baja de 1.200 € a 700 €, y el semanal, de 3.000 € a 1.750 €. Abrir cuentas deja de ser una forma de ampliar el margen.
El efecto alcanza a la costumbre de encadenar bonos de bienvenida. Exprimir el 100 % hasta 200 € de Codere y el 100 % hasta 200 € de bet365 exige depositar 400 €, y hacerlo el mismo día consume el 57 % del límite diario conjunto antes de sumar el doble bono de Sportium. Quien juega por encima de sus posibilidades pierde así la salida más cómoda, que era repartir el mismo dinero entre más casas. El límite ya no sigue a la cuenta, sino a la persona.
Hoy, hasta 600 € al día en cada casa, con un mínimo de entrada que va de 1 € con Bizum en Codere a 10 € en William Hill. Desde el 25 de marzo de 2027, la suma de todas las cuentas de una misma persona no podrá superar 700 € diarios, aunque cada operador conserve su propio tope.
Ese techo conjunto solo suma las cuentas que el regulador ve. Las casas de apuestas fuera de la DGOJ no aplican los límites de depósito españoles, de modo que una cuenta abierta en ellas no cuenta para los 700 € diarios ni para ningún otro tope. Ahí empieza una pérdida que no tiene nada que ver con acertar pronósticos. En las siete casas con licencia, varias protecciones funcionan desde el registro, antes de que se apueste el primer euro. Dentro del mercado legal, algunas cuestan comodidad. Fuera, ninguna existe.
La más seria afecta a quien ya sabe que tiene un problema con el juego. La inscripción en el RGIAJ es indefinida y solo puede cancelarse pasados seis meses, así que la decisión no se deshace de un día para otro. Las casas supervisadas consultan ese registro antes de dejar jugar a nadie. Una casa sin licencia española no lo consulta. Para el jugador inscrito, la autoexclusión deja de funcionar justo en la única puerta que sigue abierta. Abrir una cuenta allí lleva un minuto y salta una barrera que el sistema tarda medio año en levantar.
Desde el 4 de noviembre de 2022, el artículo 8.3 de la Ley 13/2011 prohíbe a los operadores dar crédito. Con una casa autorizada, el jugador solo apuesta el dinero que ya ha depositado. Esa prohibición obliga a quien tiene licencia española, y un operador que no la tiene no responde ante ella. Hay una diferencia de fondo entre los dos casos. Lo depositado marca un máximo visible de lo que se puede perder. Deber dinero a la casa no lo marca.
Esas sanciones, impuestas a Perfect Storm B.V. y Rossobash SRL, confirman que el regulador actúa contra quien opera fuera de su control. Conviene fijarse en a quién alcanza la acción. La multa castiga a la sociedad. El apostante que tenía saldo en ella sigue siendo cliente de una empresa que ningún organismo español supervisa, y lo único que ha cambiado es que el operador acumula una deuda con el regulador. La sanción demuestra que la DGOJ persigue a estos operadores, pero no convierte sus cuentas en una opción segura.
Se pierden la consulta del RGIAJ, los límites de depósito españoles y la prohibición de crédito, además de una regla de catálogo. Desde el 23 de julio de 2019, la Resolución de la DGOJ de 11 de julio de 2019 prohíbe apostar sobre eventos protagonizados mayoritariamente por menores. Esa norma, igual que la prohibición de crédito y la consulta del registro de autoexclusión, solo obliga a operadores con licencia española.
Dentro del mercado autorizado queda una frontera menos visible, la que separa la apuesta de contrapartida de la cruzada. En las apuestas cruzadas de la DGOJ la casa deja de ser el rival del apostante. La Orden HAP/1369/2014 las define como la casación de una oferta a favor y otra en contra entre participantes, con el operador en el papel de intermediario y garante. Quien apuesta en contra ocupa el sitio que en una casa tradicional ocupa el operador: si el resultado se da, es él quien cubre la ganancia de la otra parte, y la plataforma responde de que ese pago llegue.
Para esa modalidad no basta la licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida, porque la orden exige una licencia singular propia. Ahí el mapa se estrecha. Las siete casas del mercado legal analizadas tienen la general de Apuestas y la de Contrapartida, pero solo Betfair suma la de Apuestas Deportivas Cruzadas, otorgada el 31 de julio de 2015 y prorrogada el 2 de abril de 2025. Codere, bwin, bet365, Sportium, William Hill y Winamax carecen de ella. Ninguna de esas seis puede, por tanto, casar apuestas entre sus clientes: en todas ellas el apostante juega siempre contra la casa y al precio que la casa fija.
En la práctica, Betfair funciona como dos productos bajo una misma cuenta. El porcentaje de pago del 92,00 % que la deja última entre las seis casas medidas corresponde a su casa de apuestas, la parte de contrapartida, donde se queda de media 80,00 € por cada 1.000 € apostados en el 1X2 de LaLiga EA Sports. Esa medición no describe el intercambio. Allí la cuota sale del acuerdo entre usuarios, y no hay medición que permita compararla con la de la propia casa.
El bono de bienvenida traza la misma línea. La oferta exige una apuesta de 10 € como mínimo a cuota 2,00 en la casa de apuestas y, al liquidarse, entrega 30 € en apuestas «gratis» válidas 30 días; las apuestas del intercambio no cuentan para activarla, como tampoco las cerradas con cash out. Esos 30 € no equivalen a 30 € de saldo: la apuesta gratis no devuelve el importe apostado, así que a cuota 2,00 deja como mucho 30 € de ganancia, no 60 €. Quien abre cuenta en Betfair pensando en el intercambio recibe una promoción que solo premia el otro producto, el del margen más alto de la medición.
En una apuesta convencional el rival es la casa; en la cruzada, otro apostante, y el operador solo empareja ofertas y garantiza el pago. Ofrecerlas exige una licencia singular aparte que, entre las siete casas con licencia general y de Contrapartida, únicamente tiene Betfair. En las otras seis toda apuesta sigue siendo contra la casa.

Tanto si el rival es la casa como si es otro usuario, la factura de cada apuesta empieza por el margen. Con el porcentaje de pago medido el 28/08/2026 en el 1X2 de LaLiga EA Sports, cada 1.000 € apostados cuestan de media 37,60 € en Codere y 80,00 € en Betfair. Llevado al techo mensual actual de 3.000 € por operador, y apostado ese dinero una sola vez, el coste esperado sería de 112,80 € en la primera y de 240,00 € en la segunda. Son 127,20 € de diferencia al mes por la misma protección legal, el mismo regulador y el mismo partido.
El bono es la respuesta habitual del operador caro, y la cuenta tampoco le favorece. Betfair entrega 30 € en apuestas gratis tras una apuesta de 10 € a cuota mínima 2,00, pero esa freebet no devuelve el importe apostado. Jugada a cuota 2,00, deja como mucho 30 € de ganancia, y solo si acierta. Frente a Codere, Betfair cuesta 4,24 céntimos más por cada euro apostado, así que esa ventaja máxima desaparece hacia los 707,50 € de volumen. Los créditos de bet365 y las apuestas gratis de bwin tampoco son saldo retirable, y en Codere la retirada queda bloqueada hasta agotar el bono.
Hacienda añade una asimetría que pocos incorporan al cálculo. La ganancia neta anual tributa en la base general del IRPF: los 150 € ganados con 100 € a cuota 2,50 se quedan en 105 € de beneficio limpio con un tipo marginal supuesto del 30 %. ¿Y el año que sale en negativo? Las pérdidas solo compensan ganancias del juego de ese mismo ejercicio, sin arrastre al siguiente. El margen se paga siempre. El impuesto, solo cuando se gana, y nunca devuelve nada cuando se pierde.
Desde el 25 de marzo de 2027 entra el último sumando. El límite conjunto de 3.300 € cada cuatro semanas para todas las cuentas de una misma persona fija cuánto dinero puede entrar en juego, pero no cuánto de él se come el margen. Apostados una vez al porcentaje de pago de Codere, esos 3.300 € tendrían un coste esperado de 124,08 €; con el de Betfair, de 264,00 €. Abrir más cuentas ya no amplía el techo, de modo que elegir casa pasa a ser la única palanca que el apostante controla dentro de la ley.
Buscar fuera de la DGOJ la libertad que el límite recorta sale caro. Ese apostante renuncia al RGIAJ, a los propios límites de depósito y a la prohibición de apostar a crédito, y las multas a operadores sin licencia no le devuelven nada. Dentro del mercado regulado, ninguna elección de casa ni ningún bono convierte un porcentaje de pago inferior al 100 % en una expectativa positiva. Cada apostante sí puede elegir entre pagar 37,60 € o 80,00 € por cada 1.000 € de entretenimiento, y decidir con esa cifra delante si el gasto sigue siendo asumible.